Venezuela: maduro reestructura su poder con cambios clave en seguridad y gobierno

Caracas se sacude con una serie de movimientos estratégicos de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. El general Henry Navas Rumbos asume el mando de la Guardia de Honor Presidencial, mientras que Germán Gómez Lárez dirige la Dirección General de Contrainteligencia Militar. Estos nombramientos, anunciados este miércoles, responden a un contexto de tensiones internas y externas.

Cambios en la cúpula de seguridad y nuevos ministros

Cambios en la cúpula de seguridad y nuevos ministros

La medida más llamativa es el relevo en la Guardia de Honor, hasta ahora en manos del general Gustavo González López, quien fue sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea por violaciones a derechos humanos. González López fue trasladado al Ministerio de Defensa.

Pero hay un detalle: Rodríguez también destituyó a Vladimir Padrino López, quien llevaba más de una década como ministro de Defensa. Esta salida se produce dos meses y medio después del ataque militar estadounidense en Caracas, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa.

Además, se designaron nuevos ministros de Energía Eléctrica, Vivienda en Venezuela, Transporte y Trabajo, así como un nuevo vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios. Desde enero, Rodríguez ha realizado una serie de cambios en su gabinete, incluyendo la designación de Paula Henao como ministra de Hidrocarburos y de Luis Villegas al frente del Ministerio de Industrias y Comercio Nacional, reemplazando al empresario colombiano Alex Saab.

El acercamiento con la administración de Donald Trump ha sido otra constante en su gestión. Rodríguez ha recibido a altos funcionarios estadounidenses, como los secretarios de Energía e Interior, Chris Wright y Doug Burgum, respectivamente.

La cifra habla por sí sola: estos cambios refuerzan la mano del mandatario encargado en un momento de incertidumbre política y económica. La reconfiguración del poder, con figuras cercanas y leales, sugiere una estrategia para consolidar el control en medio de desafíos internos y una relación tensa con Occidente.

El movimiento de Navas a la GHP, según Rodríguez, busca asegurar la protección del jefe de Estado, la seguridad nacional y la estabilidad institucional. Sin embargo, la destitución de Padrino López, una figura clave en el régimen, apunta a una reevaluación profunda de la cúpula militar.

La relación de Maduro con Washington, lejos de mejorar, sigue siendo compleja. La administración Trump, aunque ha mantenido canales de comunicación, no ha levantado las sanciones económicas que pesan sobre el país.

La reestructuración del gobierno venezolano es un claro indicativo de la fragilidad del sistema político actual. Un sistema que, a pesar de los esfuerzos de la presidenta encargada, continúa enfrentando desafíos estructurales y una profunda crisis.

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