Superclásico paraguaí: 12 años y medio de prisión tras la masacre en asunción
La violencia que sacudió el superclásico entre Olimpia y Cerro Porteño en Asunción ha desatado una ola de repudio y podría condenar a doce individuos a penas que podrían alcanzar los 12 años y medio de prisión.
Escenario de caos y arrestos
La refriega, que se desencadenó durante el minuto 30 del partido, involucró enfrentamientos entre la hinchada de Cerro Porteño y efectivos policiales, escalando rápidamente a confrontaciones con piedras y otros proyectiles. El evento, que obligó a suspender el encuentro, generó una indignación generalizada en todo el país.

Fiscalía, imparcialidad y búsqueda de asesinos a cuatro
La fiscal Soledad González confirmó que doce personas, incluyendo un oficial de tránsito, son acusadas de perturbación de la paz pública, disturbios y resistencia a la autoridad. Dos de los detenidos enfrentan cargos de lesiones graves por agredir a un agente durante la reyerta. La fiscalía ha emitido boletas de aprehensión para otras 25 personas que se encuentran siendo rastreadas por la Policía Nacional.
Sanciones y restricciones para cerro porteño
La Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) ha impuesto una sanción provisional a Cerro Porteño, obligándolos a jugar sus próximos dos partidos sin la presencia de su afición en las tribunas. La decisión, tomada como medida punitiva, deja al equipo sin el apoyo de su masa social.
Reacción del mandato y llamamiento a la calma
El presidente Santiago Peña ha demandado “sanciones ejemplares” para todos los responsables del incidente, evidenciando la gravedad de la situación. González, por su parte, se mostró firme en la determinación de la Fiscalía de no tolerar impunidad, instando a los aficionados a disfrutar de los eventos deportivos “en orden y en forma serena”.
El precio de la ambición, la violencia y la inseguridad
Este episodio, más que una simple alteración deportiva, es un reflejo preocupante de la creciente tensión social en Paraguay. La respuesta legal, con penas potencialmente severas, podría ser un intento de restablecer el orden, pero no aborda las raíces profundas de la violencia que impregna los estadios y, lamentablemente, la sociedad paraguaya. La búsqueda de los restantes 25 implicados es una prioridad, pero el verdadero desafío reside en la prevención de futuros incidentes.”n