Slowlove se expande en madrid con la inversión de dos periodistas

Isabel Jiménez y Sara Carbonero, conocidas periodistas y empresarias, han abierto su primera tienda física de Slowlove en el Centro Comercial Moraleja Green, consolidando la marca que nació en 2015 con una apuesta decidida por el ‘slowlife’. Un movimiento que, lejos de ser una moda pasajera, se materializa ahora en un establecimiento de 85 metros cuadrados.

Un salto estratégico y profesional

La apertura no es solo una tienda, sino el resultado de una redefinición del modelo de negocio de Slowlove. Tras años de crecimiento impulsado por Tendam, la firma ha tomado un nuevo rumbo, priorizando la conexión directa con su comunidad de clientas. “La parte negocio, quizás donde sí que teníamos que tomar decisiones más en serio, fue toda la primera parte de crecer, de tomar decisiones”, revela Isabel Jiménez, quien recuerda el momento crucial en el que la marca se enfrentó a la necesidad de profesionalización e inversión.

Diversificación y autenticidad: la clave del éxito

Diversificación y autenticidad: la clave del éxito

La tienda presenta una exclusiva línea de bisutería fina en plata, una estrategia de diversificación que refleja el compromiso de Slowlove con la calidad y la durabilidad. “Queremos que nuestras piezas sean un complemento versátil y atemporal para los estilismos”, explica Jiménez. Más allá de la venta, la inauguración ha supuesto un primer encuentro cara a cara con las seguidoras de la marca, un elemento clave en la filosofía de Slowlove.

De la startup al establecimiento: un crecimiento constante

De la startup al establecimiento: un crecimiento constante

En el último año, Slowlove ha abierto seis tiendas más en ciudades como Granada, Valencia, Almería y Las Palmas, demostrando una ambiciosa estrategia de expansión. “En 2015, cuando empezamos, esto era una cosa muy pequeñita, una startup, como bien dice Isa”, comenta Sara Carbonero, evocando los humildes comienzos de la marca. Pero, según ambas fundadoras, la sintonía y la visión compartida, reforzadas por el equipo de Tendam, han sido fundamentales para superar los desafíos y alcanzar este hito.

Más que una tienda, un refugio de calma

El diseño del espacio, concebido bajo el concepto constructivo propio de la casa, busca transmitir una atmósfera de calma e inspiración. La disposición contemporánea y luminosa refleja la filosofía de Slowlove, un refugio donde la calidad, la autenticidad y la conexión humana son los pilares fundamentales. “Hemos mantenido la esencia creativa del proyecto, adaptándonos a un ritmo de trabajo más intenso”, afirma Jiménez. Y, al final, la sintonía entre ambas, un lazo forjado en televisión, se traduce en una gestión empresarial sólida y una visión compartida del futuro de la marca.