Simeone se juega el clásico con sorloth y siete canteranos
El Atlético de Madrid se enfrenta al Barcelona este sábado en el Metropolitano con la moral golpeada por las bajas, pero con la esperanza de Alexander Sorloth, quien supera sus dolencias tras el golpe en la cabeza sufrido con Noruega. Un clásico que se antoja crucial para las aspiraciones rojiblancas y que se vivirá con la mezcla de la experiencia y la fe en la cantera.

La emergencia de la cantera ante la plaga de lesionados
Diego Simeone ha tenido que recurrir a la cantera para completar una convocatoria diezmada por seis bajas significativas. Jan Oblak, portero titular, se une a la lista de incondicionales ausentes, a la que se suman Marc Pubill, Pablo Barrios, Rodrigo Mendoza y Johnny Cardoso, todos ellos lesionados. La sanciòn por ciclo de cinco tarjetas amarillas a Marcos Llorente también deja un hueco importante en el centro del campo.
Pero hay un detalle que ilumina esta situación: siete jugadores del filial han sido llamados a reforzar al primer equipo. Javi Morcillo, Taufik Seidu, Aleksa Puric, Salvador Esquivel y Dani Rubio se unen a la dinámica del equipo, una muestra de la confianza del Cholo en el talento que surge de la Academia.
La inclusión de Sorloth, tras superar un golpe en la cabeza que le dejó varios puntos de sutura, es una bocanada de aire fresco para el ataque rojiblanco. El noruego ha trabajado duro en las últimas sesiones de entrenamiento y se muestra listo para aportar su garra y olfato goleador.
La convocatoria final, además de los siete canteranos y Sorloth, cuenta con 17 jugadores del primer equipo: Juan Musso en portería; Nahuel Molina, Robin Le Normand, Clement Lenglet, José María Giménez, David Hancko y Matteo Ruggeri en defensa; Koke Resurrección, Obed Vargas, Álex Baena y Thiago Almada en el centro del campo; Nico González y Giuliano Simeone en las bandas; y Antoine Griezmann, Julián Alvarez, Ademola Lookman para completar el ataque. Un equipo con recursos, pero con la urgencia de sumar puntos ante un rival directo.
La cifra habla por sí sola: seis bajas importantes y siete jóvenes promesas, un desafío para Simeone que deberá encontrar la fórmula para superar al Barcelona en un partido que podría definir el devenir de la temporada.