Puente ataca al pp por la 'manipulación' del retraso del ave málaga-madrid
Málaga se enfrenta a una prolongada espera por la reparación del corte del AVE entre Málaga y Madrid, escenario de una escalada de acusaciones entre el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el Partido Popular andaluz. Puente ha denunciado una campaña de 'manipulación preocupante' sobre el impacto económico de la avería, calificando las cifras del PP como un 'absoluto disparate'.

El ministro desmiente pérdidas millonarias
Según Puente, la estimación de pérdidas de 1.300 millones de euros, defendida por el PP, se basa en una extrapolación irreal de la afluencia de pasajeros en Semana Santa. El ministro argumenta que en Semana Santa viajaron alrededor de 70.000 personas, mientras que con el servicio actual, que requiere trasbordo, solo unas 3.000 diarias, lo que implicaría unos 50.000 pasajeros al mes. Para justificar las cifras del PP, cada uno tendría que gastar 26.000 euros, una cifra que Puente describe como 'infundada'.
La compleja situación en la zona de Álora, donde el desprendimiento de un talud por las lluvias de febrero originó el corte, exige una solución exhaustiva. Un muro superior que sostiene una línea eléctrica complicaba enormemente las tareas de reparación. Los técnicos han tenido que desmontar completamente el talud y el muro para garantizar la seguridad de la vía.
Puente asegura que se están empleando todos los recursos disponibles: 75 personas y 23 máquinas trabajando en turnos de 24 horas, los siete días de la semana. La finalización de las obras se prevé para mediados o finales de abril, aunque el ministro reconoce que los plazos están limitados por factores físicos. 'No podemos meter más máquinas, trabajadores o horas', ha señalado Puente, enfatizando que se hará todo lo humanamente posible para restablecer el servicio con las máximas garantías.
El ministro no ha dudado en tildar de 'actitud infantil' la postura del PP, que gobierna en Málaga y la Costa del Sol. La dificultad de la tarea se debe a la necesidad de asegurar la estabilidad de la línea eléctrica, lo que ha requerido un proceso de desmontaje y reconstrucción meticuloso.
La situación del AVE Málaga-Madrid pone de manifiesto la fragilidad de la infraestructura ferroviaria ante fenómenos meteorológicos extremos y la necesidad de inversiones continuas en mantenimiento y seguridad. La promesa de un servicio restablecido en abril, aunque optimista, no disipa la incertidumbre sobre los futuros retrasos y los costes asociados.
El tiempo dirá si la inversión en modernización del ferrocarril español será suficiente para afrontar los desafíos climáticos y garantizar la conectividad entre las principales ciudades.