Mahiques remodela justicia: ¿nueva era o purga en el estado?
Juan Bautista Mahiques, flamante ministro de Justicia, ha desatado una reestructuración interna en su cartera con la velocidad de un huracán. Los nombramientos y renuncias, formalizados en el Boletín Oficial, marcan un giro drástico en la gestión y levantan interrogantes sobre el alcance real de esta limpieza en las altas esferas del estado.
Cambio en la subsecretaría de asuntos registrales: ¿motivos ocultos?
La salida del doctor Carlos Eduardo Medina como Subsecretario de Asuntos Registrales, un puesto vital para la supervisión de los registros públicos, ha sido oficializada a través del Decreto 227/2026. Si bien se agradecen los servicios prestados, la ausencia de una explicación oficial sobre las razones detrás de su renuncia alimenta especulaciones. Medina, pieza clave en la administración pública, deja un vacío que ahora ocupa Gonzalo Miguel Estevez, designado a partir del 23 de marzo de 2026.
Pero este movimiento es solo la punta del iceberg. Mahiques, quien accedió al cargo tras una licencia como fiscal en la Ciudad de Buenos Aires, ha emprendido una renovación exhaustiva de los organismos dependientes del Ministerio de Justicia, una estrategia que apunta a consolidar su poder y rodearse de lealtades.

La batalla por la anticorrupción: nombres clave en la mira
Desde su llegada, el ministro ha solicitado las renuncias de los titulares de instituciones cruciales como la Inspección General de Justicia (IGJ), la Oficina Anticorrupción (OA), la Unidad de Información Financiera (UIF) y la Procuración del Tesoro. Algunos de estos cambios ya son una realidad. Gabriela Zangano, por ejemplo, ha asumido el cargo de directora de la OA, reemplazando a Alejandro Melik con el Decreto 194/2026. La UIF, por su parte, se encuentra en una situación delicada, a la espera de la designación de un nuevo titular tras la salida de Paul Starc a principios de año. El proceso, que requiere la aprobación de una audiencia pública el próximo 22 de abril, está siendo liderado por el propio Mahiques, generando una tensa expectativa entre los candidatos.
La designación de Matías Álvarez para la UIF, una figura con el respaldo del gobierno, se enfrenta a un complejo trámite administrativo que podría prolongarse. La elección del inspector general de Justicia, Alejandro Horacio Ramírez, también ha sido rápida, confirmando el ritmo acelerado de esta reestructuración.
Este torbellino de cambios, que se produce apenas un mes después de la asunción de Mahiques, plantea serias interrogantes sobre la continuidad de políticas clave en la lucha contra el lavado de dinero y la corrupción. La velocidad con la que se están produciendo estos movimientos sugiere una apuesta decidida por un nuevo rumbo en la gestión de Justicia, pero también alimenta la preocupación por la estabilidad institucional.
La cifra habla por sí sola: en menos de un mes, Mahiques ha movido piezas estratégicas en la estructura del estado, redefiniendo el mapa del poder en el Ministerio de Justicia. La pregunta que queda en el aire es si esta purga representa una renovación necesaria o el inicio de una nueva era de incertidumbre para la administración pública argentina.