Kicillof y el peronismo se unen en un nuevo frente contra milei
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, ha dado un giro inesperado en su estrategia Política, forjando un nuevo aliado en el ex presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y el diputado nacional, Nicolás Massot. La reunión de este martes, en el marco de la inauguración del Polo Judicial en Olavarría, marca el inicio de un posible armado opositor al gobierno de Javier Milei para las elecciones de 2027.
Un nuevo juego de alianzas en buenos aires
Si bien ambos sectores minimizan la novedad, calificando la relación como de larga data y con una periodicidad habitual, la reciente formalización de estas conversaciones en medio de una campaña de Monzó para construir una oposición sólida al macrismo, subraya la intención de Kicillof de ampliar su base de apoyo más allá de la provincia de Buenos Aires.
La apuesta, según fuentes internas, se centraría en un modelo de producción nacional, priorizando la manufactura local frente a la especulación financiera que promueve La Libertad Avanza. Un discurso que resuena con fuerza en el sector sindical y entre los productores bonaerenses, buscando un retorno a una Política económica más proteccionista.

Más allá de buenos aires: la sombra del peronismo
Sin embargo, la pregunta clave reside en si esta construcción se limitará a la provincia de Buenos Aires, donde Kicillof no tiene posibilidades de reelección. La llegada de figuras como la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, y la búsqueda de apoyo por parte de otros mandatarios locales, incluyendo a los intendentes de Lomas de Zamora, Julio Alak, y Pilar, Gabriel Katopodis, sugieren una ambición más amplia.
El peronismo, según señalan analistas, busca recuperar la capacidad de gobernar, no solo de oponerse. La iniciativa de figuras como Miguel Ángel Pichetto, quien ha retomado el diálogo con el kirchnerismo, evidencia un deseo de integración y de volver a tener una influencia Política significativa. Alak, Otermín y Katopodis, nombres que ya se perfilan como posibles candidatos a la gobernación, lideran esta apuesta por un peronismo territorial y conectado con las bases.

Un desafío para milei
La estrategia de Kicillof, lejos de ser un simple movimiento táctico, podría representar un serio desafío para el gobierno de Milei. La articulación de un frente amplio, incluyendo a sectores tradicionalmente rivales del peronismo, podría fragmentar el apoyo al gobierno y dificultar la implementación de sus políticas. La batalla por Buenos Aires, y por extensión, por el poder en el país, se definirá en los próximos meses.