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Fútbol argentino bajo sospecha: igj amplía investigación a la superliga y afa tras renuncia de vítolo

La Inspección General de Justicia (IGJ) profundiza su escrutinio sobre el fútbol argentino, apuntando ahora a la Superliga Profesional, un movimiento que surge en medio de la salida de Daniel Vítolo del cargo de titular del organismo. La decisión, tomada horas antes de su renuncia, busca esclarecer la gestión económica de la afa y de la entidad asociada.

Vítolo deja la igj en medio de una investigación de amplio alcance

Daniel Vítolo, ex titular de la Inspección General de Justicia, presentó su renuncia formal a Javier Milei, alegando que lo había solicitado el presidente. Esta medida se produce poco antes de que la IGJ, bajo su dirección, solicitara la designación de veedores para investigar la Superliga Profesional, una asociación civil que administró USD 348 millones entre 2020 y 2024. El expediente se suma a una investigación previa sobre la propia afa, que incluye observaciones sobre sus balances recientes y la creación de la denominada Universidad de la AFA.

La solicitud de veedores en la Superliga, que busca analizar su funcionamiento desde 2017 y examinar operaciones comerciales, se basa en interrogantes sobre la posible contradicción entre su objeto social –que debería enfocarse en el desarrollo deportivo– y sus actividades principales, centradas en la administración de contratos de derechos audiovisuales. Según la IGJ, la entidad distribuye la mayor parte de los recursos a los clubes, lo que podría violar las normas que regulan a las asociaciones civiles, ya que estas no pueden distribuir utilidades entre sus miembros.

Pero hay un detalle: la estructura de gobierno de la Superliga está conformada en gran medida por dirigentes que también ocupan cargos en la AFA. Esta superposición genera un potencial conflicto de intereses, pues las decisiones económicas y estratégicas de la Superliga podrían quedar subordinadas al Comité Ejecutivo de la AFA. La IGJ considera que el órgano de administración de la Superliga es elegido por asambleístas vinculados a la AFA, lo que debilita la autonomía que se buscó con su creación.

La investigación también analiza la relación institucional entre la Superliga y la AFA, cuestionando la coexistencia de ambas estructuras. La AFA reorganizó el fútbol argentino en 2020, creando la Liga Profesional dentro de sí misma, pero la disolución formal de la Superliga nunca se concretó. Este escenario, según la IGJ, genera interrogantes sobre el verdadero rol de la asociación civil en el sistema futbolístico. La auditoría previa de los balances de la Superliga no logró aclarar las dudas planteadas por la IGJ, lo que llevó a la solicitud de veedores.

La designación de Alejandro H. Ramírez como nuevo titular de la IGJ, anunciada poco después de la salida de Vítolo, marca un cambio de rumbo en las investigaciones del fútbol argentino. El nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, deberá decidir el futuro de los pedidos de veedores tanto en la AFA como en la Superliga, un escenario que pone en tela de juicio la transparencia y la gestión económica de las instituciones que rigen el deporte más popular del país. La IGJ no busca señalar culpables, pero la magnitud de los recursos en juego obliga a una revisión exhaustiva.

La salida de Vítolo, aunque presentada como una decisión personal, ocurre en un contexto de tensiones internas en el Gobierno y de una creciente presión por esclarecer la gestión de los fondos del fútbol. El resultado de esta investigación tendrá implicaciones que van más allá de la administración de la AFA y la Superliga: afecta la credibilidad de un sistema que depende de la confianza de sus socios y de sus aficionados.