Petro denuncia ardid opositor contra ecopetrol y defiende su política energética
El presidente Gustavo Petro ha encendido la polémica con una contundente defensa de su política energética, acusando a la oposición, liderada por el uribismo y Cambio Radical, de orquestar un plan para destituir al director de Ecopetrol, Ricardo Roa, y sembrar el pánico en la junta directiva de la empresa estatal. La acusación sale a la luz en medio de una creciente discusión sobre la matriz energética colombiana y el papel de los combustibles fósiles.

Un choque de visiones sobre la energía colombiana
Petro ha insistido en que la matriz energética de Colombia es mayoritariamente hídrica, contradiciendo, según él, la afirmación de sus detractores de que depende en un 78% de los combustibles fósiles. “La energía hídrica no es fósil, entonces te dejas engañar por tus propias ganas de oponerte al gobierno”, argumentó en su cuenta de X, destacando la importancia de la energía solar y eólica en la transición energética del país. El presidente señaló que, gracias a la implementación de energías renovables, la dependencia de los combustibles fósiles se reduciría a un máximo de 6 gigas de capacidad energética, principalmente en épocas de sequía.
Lo que nadie cuenta es la complejidad de la CREG, la Comisión de Regulación de Energía y Gas. Según Petro, la fórmula matemática que utiliza para determinar los precios de la energía es “ingeniosa y engañosa para el pueblo”, pues vende la energía limpia a precios similares a los de los combustibles fósiles, generando una “renta de escasez” que beneficia a empresas extranjeras y al grupo empresarial antioqueño que controla las empresas públicas de Medellín.
Roa en el ojo del huracán: La figura de Ricardo Roa, director de Ecopetrol, se ha convertido en el centro de la disputa. Petro lo acusó directamente al uribismo y a Cambio Radical de intentar “tumbar” a Roa, sembrando temor en la junta directiva con falsas acusaciones de intervención extranjera. “Por eso el uribismo y cambio radical, quieren tumbar a Roa y asustan a los miembros de la junta directiva con los gringos, cuando no he visto ninguna acción de los gringos en contra de Ecopetrol”, señaló el mandatario, dejando claro que considera la maniobra como un ataque directo a su gobierno.
La cifra habla por sí sola: Petro estima que la política energética actual ha transferido miles de millones de pesos de la economía nacional a empresas extranjeras. Una situación que, según el presidente, es inconstitucional, pues la Constitución establece que las tarifas de los servicios públicos deben corresponder a sus costos de producción. La batalla, por lo tanto, no es solo política, sino también legal y económica.
En medio de esta confrontación, Petro ha enfatizado la rentabilidad de las energías limpias en la bolsa, destacando que su bajo costo de producción y alta demanda las convierten en una inversión atractiva. Pero la pregunta que queda en el aire es si la insistencia en una visión particular de la energía, alimentada por acusaciones y contra-acusaciones, logrará un debate constructivo sobre el futuro energético de Colombia.