Orden de restricción y dosis de cocaína: la justicia en modo vigilancia por el caso de la niña intoxicada
La pequeña A, de 12 años, recibió el alta del Hospital Municipal de Bahía Blanca tras una alarmante intoxicación por drogas y alcohol, pero la calma es relativa. La Justicia ya ha impuesto una orden de restricción contra su padre, un movimiento que revela la gravedad de las sospechas que rodean el caso.
Un regreso con medidas: la justicia actúa con precaución
Tras una semana de internación y exámenes toxicológicos que arrojaron resultados preocupantes – cocaína, marihuana y alcohol en el organismo de la menor – el juez Guillermo Mércuri dictó una medida cautelar. La orden de restricción, solicitada por la UFIJ 3, prohíbe al padre acercarse a la niña a menos de 100 metros de sus domicilios, escuelas o lugares de comunicación habituales, incluyendo redes sociales. Una protección reforzada, sin duda, pero que deja a la vista una inquietante realidad.
El magistrado, consciente de la vulnerabilidad de ambos menores, considera indispensable salvaguardar su integridad física y psíquica. Una decisión que se suma a la intervención del Servicio Local de Protección de Derechos, que coordina acciones de seguimiento y acompañamiento junto al Juzgado de Familia.

El hermano bajo la lupa: el descubrimiento de la cuchara y el polvo blanco
La situación se complica aún más con el hallazgo de una cuchara con residuos de cocaína en la mochila del hermano de la niña, de 7 años. Este episodio, denunciado por la directora de la escuela, ha sido incorporado a la investigación principal, amplificando las sospechas sobre el entorno familiar. Un detalle que, lejos de ser secundario, podría ser clave para desentrañar la verdad.
Las autoridades judiciales, a través de las UFIJ N° 3 y 19, recogen ahora elementos probatorios con urgencia. Se espera que los resultados de las pericias médicas, análisis psicológicos y testimonios – incluido el de la menor, que será recabado en una Cámara Gesell – aclaren las circunstancias del incidente. El padre de la niña, que salió de prisión la semana pasada, se encuentra bajo especial vigilancia.
La fiscal Agustina Olguín ha asegurado que la nena no manifestó signos de abuso sexual, pero la presencia de dinero en la ropa interior de la menor – un hallazgo que ha llamado la atención de los investigadores – sigue siendo objeto de profundas diligencias para determinar su origen y posible relación con los hechos. El caso, complejo y con múltiples líneas de investigación, continúa bajo análisis. La prioridad, según fuentes judiciales, es proteger a los menores y esclarecer los hechos. La situación es, sin duda, tensa y exige una respuesta contundente por parte de las autoridades.