Odesa bajo ataque: drones rusos hieren a tres civiles

Una nueva escalada en el conflicto ucraniano: Rusia lanzó casi un centenar de drones suicidas contra Ucrania en las últimas 24 horas, impactando en diez ubicaciones, incluyendo la ciudad portuaria de Odesa, donde tres personas resultaron heridas. La persistencia de estos ataques, que se suman a los ya habituales bombardeos, plantea serias dudas sobre la efectividad de la defensa antiaérea ucraniana y la capacidad de proteger a la población civil.

La noche de los drones: un ataque multifacético

La noche de los drones: un ataque multifacético

Según el parte diario de la Fuerza Aérea de Ucrania, Moscú empleó una batería de 93 drones de distintos tipos – Shahed, Gerbera, Italmas, entre otros – lanzados tanto desde territorio ruso como desde la península de Crimea, bajo ocupación. Lo que resulta llamativo es la variedad de modelos utilizados, lo que sugiere una estrategia para sobrepasar las defensas ucranianas y evaluar su vulnerabilidad a diferentes tipos de armamento.

Si bien las defensas aéreas ucranianas lograron interceptar y neutralizar 76 de estos drones, los 17 que sí impactaron causaron daños significativos. La caída de restos de drones derribados en tres localidades adicionales apunta a un amplio radio de alcance de la ofensiva. Pero es en Odesa donde la situación es más preocupante: edificios residenciales en el distrito de Jadzhibei sufrieron daños y tres civiles resultaron heridos, según confirmó Serguí Lisak, jefe de la Administración Militar de la región, a través de su canal de Telegram.

La cifra habla por sí sola: casi un centenar de drones lanzados en una sola noche. Esto no solo refleja la capacidad de producción de armamento de Rusia, sino también su aparente determinación de intensificar la presión sobre Ucrania, a pesar de las pérdidas sufridas. La pregunta que queda en el aire es qué tipo de objetivos estratégicos persigue Moscú con estos ataques persistentes, y si la comunidad internacional responderá con medidas más contundentes.