Odesa bajo ataque: drones rusos dejan heridos y daños estructurales

La ciudad portuaria de Odesa, joya del Mar Negro y Patrimonio de la Humanidad, ha sufrido una nueva y brutal oleada de ataques aéreos rusos durante la noche. Un saldo de 14 heridos, incluyendo dos niños, y la destrucción de edificios históricos y vitales infraestructuras, han marcado un nuevo capítulo en la escalada de violencia contra la población civil ucraniana.

Un asalto masivo con consecuencias directas

Según informó Oleh Kiper, gobernador regional, más de 90 drones rusos se abalanzaron sobre Odesa, en un ataque que ha sido calificado de “masivo” por Serguí Lisak, jefe de la administración militar de la ciudad. Si bien las defensas aéreas ucranianas lograron interceptar 74 de estos aparatos, los 20 restantes causaron estragos en quince ubicaciones distintas, incluyendo edificios residenciales, un hotel y otras infraestructuras clave del centro urbano. Las imágenes de Reuters, impactantes, muestran ventanas destrozadas en un emblemático edificio histórico protegido por la UNESCO y un hotel en la costa, testigos mudos de la brutalidad de la ofensiva.

Entre los damnificados se encuentra Karyna, una turista de Járkov que celebraba su 50 cumpleaños en la ciudad junto a su marido. A pesar de sufrir heridas, la pareja ha manifestado su intención de permanecer en Odesa, una muestra de la resiliencia y la determinación del pueblo ucraniano frente a la adversidad.

La infraestructura energética y naval también en la mira

La infraestructura energética y naval también en la mira

Pero hay un detalle que preocupa especialmente: la Administración Portuaria Marítimos de Ucrania ha confirmado que los drones rusos también impactaron en una infraestructura energética y en un barco, afectando directamente la capacidad de Odesa para operar como un puerto comercial vital para las exportaciones ucranianas. La cifra habla por sí sola: más de 3.300 proyectiles, entre drones, bombas guiadas y misiles, han caído sobre Ucrania en la última semana, según datos proporcionados por el presidente Volodimir Zelensky, quien ha subrayado la importancia de las nuevas ayudas recibidas de Europa, incluyendo el programa PURL y un préstamo de 90.000 millones de euros.

Zelensky ha destacado que “cada suministro adicional de misiles al sistema de defensa aérea significa vidas salvadas, ciudades mejor protegidas e infraestructura crítica”, un mensaje que resalta la urgente necesidad de reforzar las defensas ucranianas ante la persistente amenaza rusa. La guerra, lejos de amainar, continúa dejando una profunda cicatriz en Odesa, un faro de cultura y comercio en el Mar Negro, ahora convertido en un símbolo de la resistencia ucraniana.