Navone se abre paso a codazos hacia la final de bucarest

Mariano Navone se plantó en la final del torneo de Bucarest tras una batalla épica contra el holandés Botic van de Zandschulp. El argentino, que nunca ha alzado un título ATP, demostró una fortaleza mental inquebrantable para remontar un inicio adverso y sellar su billete a la última ronda, tres años después de su última final.

Un duelo físico que puso a prueba a ambos contendientes

Un duelo físico que puso a prueba a ambos contendientes

El partido, que se prolongó durante tres horas y media, fue un verdadero test de resistencia. Van de Zandschulp se impuso en el primer set con un ajustado 7-5, pero Navone no se hundió. Al contrario, elevó su nivel en el segundo, ganando el tie-break por un contundente 7-3. El tercer set fue una auténtica guerra de nervios, con ambos jugadores buscando el golpe definitivo. Finalmente, Navone logró romper el servicio de su rival en el momento clave para llevarse la victoria por 7-5.

Lo que nadie cuenta es que esta final supone la posibilidad de un nuevo enfrentamiento con Fabian Marozsan, el húngaro que precisamente le arrebató la victoria en la final del año pasado. El ganador del choque entre Marozsan y el español Dani Mérida, que ha llegado a semifinales desde la fase previa, determinará al rival de Navone. La irrupción de Mérida, procedente de la fase de clasificación, añade un ingrediente de imprevisibilidad a la cita.

“Ha sido un partido de muchos altibajos,” reconoció Navone al término del encuentro. “Botic es un jugador muy bueno y el tercer set fue una batalla física. Estuve cerca de perder, pero seguí luchando. Nunca sabes cómo va a terminar todo, pero es muy especial para mí estar otra vez en la final.” Su perseverancia ha pagado, y ahora se acerca a su tercera final, con la esperanza de romper la maldición que lo ha perseguido hasta ahora.

Con este resultado, Navone regresará al top 50 mundial por primera vez desde febrero de 2025, una recompensa merecida por su esfuerzo y dedicación. Las dos finales previas, en Buenos Aires (derrota ante Sebastián Báez) y nuevamente en Bucarest (superado por Marozsan), le dan ahora una mayor confianza para afrontar este nuevo desafío. La final de Bucarest se presenta como una oportunidad de oro para que Navone, finalmente, conquiste su primer título ATP.