Mujeres alzan la voz: protestas globales contra la violencia machista y retrocesos en derechos

Miles de mujeres en Latinoamérica salieron a las calles este domingo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, en una jornada marcada por la denuncia de la violencia machista y la advertencia de un posible retroceso en los avances logrados en igualdad de género.

Movilizaciones masivas y un panorama crítico

Desde Ciudad de México hasta Puerto Rico, la región se vio sacudida por marchas y actos de protesta. A pesar de la visibilidad alcanzada, la realidad es alarmante: la región se encuentra en un punto de inflexión, según advirtió la directora regional de ONU Mujeres, Bibiana Aído. “Nunca hemos estado tan cerca de la igualdad de género ni tan cerca de perder lo alcanzado”.

En México, donde siete de cada diez mujeres de 15 años o más han sufrido violencia, las consignas resonaron con fuerza: “No llegamos todas” y “Ni una hija menos, ni una madre rota más”. El país registra 2.798 asesinatos de mujeres en 2025, de los cuales 725 se investigan como feminicidios. Una cifra que, lamentablemente, no muestra signos de disminuir.

El caso de Ciudad de Guatemala es emblemático. Las protestas recordaron la tragedia de 2017, cuando 41 niñas murieron en un hogar estatal, un hecho que culminó con la condena de cuatro funcionarios en 2025. El clamor por respeto a los derechos y el fin de la discriminación se unieron a la exigencia de justicia.

Pero la situación no es uniforme. En Brasil, bajo una intensa tormenta, miles de mujeres denunciaron el aumento alarmante de los feminicidios, que saltaron del 136 en 2021 a 270 en 2025 en São Paulo. El aumento del 96% es un dato que no puede ignorarse.

La brecha salarial también es un problema persistente. En Asunción, la consigna “Ni precarizadas ni sumisas” denunció la desigualdad económica que enfrentan las mujeres paraguayas, quienes ganan en promedio un 30% menos que los hombres. En Santiago de Chile, la marcha “Ni un paso atrás” reflejó las preocupaciones por posibles retrocesos en políticas de igualdad y derechos reproductivos, mientras que en Argentina, el gobierno de Javier Milei defendió el desmantelamiento de políticas de género implementadas en administraciones anteriores, reduciendo el presupuesto destinado a combatir la violencia. Una medida que, a la larga, tendrá consecuencias.

En Haití, la conmemoración se desarrollo en medio de una crisis humanitaria y de seguridad, con organizaciones advirtiendo que la violencia sexual se ha convertido en una herramienta de control territorial. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) reportó un aumento del 1.000% en las agresiones sexuales contra menores entre 2023 y 2024. Esta es una herida que tardará mucho en cicatrizar.

El debate sobre la participación política femenina también fue central en Perú, donde se registraron 187 víctimas de feminicidio entre 2024 y 2026. Puerto Rico denunció 54 feminicidios en 2025, y en Bolivia, los datos de lo que va de 2026 revelan 19 feminicidios y más de 7.000 denuncias por delitos de género.

La lucha por la igualdad de género no es solo una cuestión de derechos humanos; se trata de la supervivencia en contextos de crisis. Las marchas de este 8 de marzo no solo fueron una expresión de dolor y rabia, sino también un grito de esperanza y un recordatorio de que la persistencia es el arma más poderosa.

La cifra habla por sí sola: cada día, mujeres alrededor del mundo arriesgan su vida para exigir un futuro donde la violencia machista sea cosa del pasado.

n