Montero se sumerge en las tradiciones de granada: ¿estrategia o devoción?
María Jesús Montero, secretaria general del PSOE-A y candidata a la Junta de Andalucía, eligió el Sábado Santo en Granada para una inmersión protocolaria en el corazón de la Semana Santa.
Un recorrido por el albaicín y la alhambra
La candidata socialista se desplazó al emblemático barrio del Albaicín, con el objetivo declarado de conocer de cerca las tradiciones cofradieras de la ciudad. La visita a la Virgen de la Alhambra, la única imagen que procesiona en Granada en esta jornada, fue el punto álgido de una jornada dedicada, según sus palabras, a “impregnarse del espíritu granadino”. La Hermandad, con salida desde el monumento nazarí, exhibe un paso singular, obra de Torcuato Ruiz del Peral, que data de finales del siglo XVIII.
Pero hay un detalle que escapa a la mera descripción protocolaria: la elección de este día, en particular, para esta visita. Mientras la ciudad se volcaba en el fervor religioso, Montero se mostraba visiblemente interesada en la historia del paso y la idiosincrasia de la Hermandad. La líder socialista también dedicó tiempo a visitar una exposición en el Palacio de Carlos V, acompañada del director de la Alhambra, Rodrigo Ruiz-Jiménez, antes de trasladarse a la Hermandad de la Aurora en San Miguel Bajo, una de las cofradías más arraigadas en Granada.

¿Aprovechando la liturgia o genuino interés?
La estrategia política es, inevitablemente, un elemento a considerar. En un contexto electoral, la cercanía a las tradiciones locales puede ser una herramienta efectiva para conectar con el electorado. Sin embargo, la imagen de Montero, observando con detenimiento la procesión de la Virgen de la Alhambra, sugiere un interés más allá de la mera estrategia electoral. La cifra habla por sí sola: en Granada, la Semana Santa moviliza a miles de personas y genera un impacto económico considerable.
La clave, quizás, radique en la capacidad de equilibrar la conexión con las tradiciones locales y la necesidad de proyectar una imagen de liderazgo sólido y comprometido con el futuro de Andalucía. La visita de Montero no es una casualidad, pero tampoco es, necesariamente, una simple operación de marketing. Es, en definitiva, una apuesta por la cercanía en un momento crucial de la campaña electoral.