Menstruación digna: diputada impulsa ley para garantizar un derecho olvidado

La gestión menstrual, un tema tabú durante demasiado tiempo, ha emergido con fuerza en el debate legislativo mexicano. La diputada Marisela Zúñiga Cerón ha presentado dos iniciativas clave en la Cámara de Diputados, buscando transformar la menstruación en un derecho humano fundamental y erradicar las desigualdades que enfrentan millones de mujeres.

La urgencia de datos transparentes

La realidad es cruda: mientras algunas entidades como Ciudad de México y Jalisco han avanzado, en otras la política de gestión menstrual es prácticamente inexistente, una situación que la legisladora pretende cambiar radicalmente. Su primera iniciativa busca forzar a los 32 estados a publicar información detallada y verificable sobre sus políticas, rompiendo con la opacidad que ha caracterizado hasta ahora la gestión de este tema.

Pero la propuesta no se limita a la transparencia. Zúñiga Cerón insiste en que la menstruación digna va mucho más allá de la mera entrega de productos. Implica acceso a baños limpios, privados y con agua potable, así como educación menstrual que desmitifique tabúes y se integre plenamente con la educación sexual y reproductiva.

Una encuesta nacional para dimensionar el problema

Una encuesta nacional para dimensionar el problema

Para comprender la magnitud del desafío, la diputada ha propuesto la creación de la primera Encuesta Nacional de Gestión Menstrual (Enagem), una herramienta estadística que permitirá medir de forma sistemática las carencias y necesidades del país. La cifra que revela la urgencia es alarmante: el 43% de las adolescentes en hogares de bajos recursos se enfrentan a dificultades para acceder a los productos necesarios.

La iniciativa busca también integrar el gasto en gestión menstrual en la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares (ENIGH), buscando poner en evidencia el impacto económico de esta desigualdad, el llamado “impuesto rosa”, y orientar políticas públicas que lo mitiguen.

Más allá de los productos: infraestructura, educación y enfoque de género

Más allá de los productos: infraestructura, educación y enfoque de género

Berenice Vargas Ibáñez, del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), subraya que la gestión menstrual digna es un esfuerzo colaborativo entre sociedad civil, academia y gobierno. No se trata solo de toallas sanitarias, sino de construir una infraestructura adecuada, promover una educación menstrual integral y aplicar políticas públicas diseñadas con un enfoque de género.

Mujeres en prisión: una realidad desoladora

La situación de las mujeres privadas de la libertad es particularmente alarmante. Beatriz Maldonado, presidenta de la Asociación Mujeres Unidas por la Libertad, denuncia que muchas deben recurrir a soluciones precarias como calcetines, papel de baño o incluso romper colchones para gestionar su menstruación. Su asociación lleva seis años solicitando al Estado la provisión gratuita de toallas femeninas en los centros penitenciarios, donde el acceso limitado al agua hace inviable el uso de alternativas como las copas menstruales, con el riesgo de complicaciones sanitarias.

La lucha por la menstruación digna en México es una batalla por la justicia social y la igualdad de derechos. Un derecho básico, negado a demasiadas mujeres, que ahora cobra protagonismo en el Congreso.