Marta fort, sinceridad sin filtros: retoques estéticos y un 'no' a cambiasso que escandalizó
Marta Fort, la modelo que no se anda con rodeos, ha desvelado los secretos de su imagen en una entrevista franca con Tomás Mazza. La empresaria, conocida por su estilo directo y sin tapujos, abordó sin artificios las intervenciones estéticas que ha optado a lo largo de los años, sorprendiendo a sus seguidores con una honestidad poco común en el mundo del entretenimiento.

Un diálogo íntimo, un revelador cambio de imagen
La conversación, grabada y publicada en redes sociales por Mazza, comenzó con un inesperado intercambio sobre el cuidado de la piel, desatando una serie de comentarios sobre colágeno y citrato de magnesio, ante la inmediata y divertida respuesta de la joven de veintidós años. Pronto, el debate se extendió a las recomendaciones preventivas contra el envejecimiento, generando un intercambio de ideas que demostró la inteligencia y la vivacidad de ambas partes. Pero el momento más impactante llegó cuando Mazza indagó directamente sobre el uso de Botox, a lo que Marta respondió con una rotunda negativa: “No, no me pongo Botox porque soy joven, pero bueno…”.
A pesar de su cautela inicial, la empresaria admitió haber recurrido a algunos retoques estéticos. “Algo me puse en la carita”, reconoció con una sonrisa, revelando que había optado por rellenar la nariz, lograr unos labios más definidos –manteniendo su forma natural– y realzar ligeramente el contorno de sus ojos, siguiendo la tendencia del “eye fox”, un estilismo que busca imitar la mirada de un felino. Este procedimiento, explica la publicación, busca un efecto juvenil y sofisticado, mediante un sutil levantamiento de la cola de las cejas y una ligera estiramiento de la esquina exterior de los ojos.
La entrevista, lejos de ser un análisis técnico, se caracterizó por un tono desenfadado y humorístico. Mazza y Fort intercambiaron bromas sobre las inyecciones, incluyendo referencias a otros tratamientos, lo que creó una atmósfera de complicidad y cercanía. El intercambio, reposteado en redes sociales por el periodista Nahuel Saa, desafió las convenciones del mundo de la belleza, donde la discreción suele ser la norma. La sinceridad de Marta Fort se vio reforzada por su pasado, recordado con ironía por la influencer: su polémico rechazo a Esteban Cambiasso, gloria del fútbol argentino, en un evento de pádel en Miami, una anécdota que evidenció su falta de filtro y su espíritu independiente.
“Fui a un evento malísimo”, arrancó Marta, describiendo el encuentro como un “vejestorios medio retirado”. Su comentario, precedido de una crítica contundente a Cambiasso por negarse a concederle una entrevista, generó una ola de reacciones. “Bueno, qué sé yo quién es Cambiasso, me chupa todos los huevos honestamente”, se defendió la modelo, desmintiendo su desconocimiento sobre la figura del fútbol argentino. Este episodio, que ya había sido relatado en Blender, ilustra la personalidad audaz y sin complejos de la influencer, que no teme expresar su opinión, sin importar las consecuencias.
La conversación, en definitiva, ofreció una mirada íntima a la vida de Marta Fort, una mujer que se atreve a mostrar su rostro, con sus imperfecciones y sus decisiones, sin temor al juicio público. Un ejemplo de autenticidad en una industria que a menudo exige la perfección.