María del monte: 'nuestras cosas son nuestras' ante la insistente mirada de isa pantoja
Tan solo unas horas después de que su encuentro en la Semana Santa con Isa Pantoja se convirtiera en la portada de revistas nacionales, María del Monte ha ofrecido una declaración contundente. La artista, con la discreción que la caracteriza, llegó a Sevilla, dejando claro el disfrute de aquel encuentro, pero con una franqueza que desdibuja la habitual cautela.

Un momento 'precioso' y límites definidos
Ante los micrófonos de Europa Press, María del Monte se mostró clara: “Es un momento precioso, que no te quepa la menor duda. Pero nuestras cosas son nuestras”. La frase, pronunciada con un tono firme, encapsula la estrategia que ha adoptado desde el principio: mantener la intimidad de su relación, lejos de los focos mediáticos y, aparentemente, de cualquier intento de desestabilización. La relación con Isa Pantoja, un tema que ha generado un torbellino de especulaciones durante décadas, parece mantenerse, al menos en la superficie, como un oasis de tranquilidad.
A pesar de la publicación de imágenes que han alimentado el debate, María del Monte asegura no sentirse molesta. “De verdad que es que no os voy a decir nada. Eso ha salido, pues, me parece maravilloso, no tengo nada que decir. Yo no le he dicho a nadie que lo saque y si lo hacen no es nada malo, mucho menos”, declaró, con una aparente indiferencia que contrasta con la intensidad del interés público. La artista parece haber aprendido a gestionar la exposición mediática, optando por la evasión y la defensa de su privacidad.
Sin embargo, la colaboración de televisión no dudó en remarcar su apoyo incondicional a Isa. “Conmigo ha contado siempre. Sin lugar a duda. Pase lo que pase. Ella y yo, ella y yo, ella y yo. Y nadie más”. Esta declaración, repetida con insistencia, revela un vínculo que trasciende las polémicas y las apariencias, una lealtad que se mantiene firme a pesar de la tormenta mediática. Isa Pantoja, por su parte, aún no ha emitido ninguna declaración oficial sobre el encuentro.
Finalmente, María del Monte se distanció de cualquier especulación sobre la situación de Isabel Pantoja y Kiko Rivera, dejando claro que “Es una niña muy buena. Ella que nos diga cómo está. Yo no soy quien para hablar de mí. ¿Quién voy a ser para hablar de los demás? Ella que nos lo diga y ya está”. Un cierre que refleja la determinación de mantener un perfil bajo y centrarse en su propio entorno, lejos de las intrigas familiares y los titulares sensacionalistas. La artista se limita a observar, a ofrecer su apoyo y a defender su espacio, un acto de rebeldía silenciosa frente a la voracidad de los medios de comunicación.