Málaga: el gobierno sánchez recauda más, invierte menos
La provincia de Málaga se encuentra en una paradoja fiscal: el Gobierno de Pedro Sánchez ha incrementado drásticamente la recaudación de impuestos en la zona, pero las inversiones necesarias para paliar déficits estructurales como la movilidad y las infraestructuras hídricas siguen estancadas. La portavoz provincial del PP, Elisa Pérez de Siles, ha denunciado una situación que califica de “asfixiante” para la economía local.
Un aumento exponencial de los impuestos
Los datos de la Agencia Tributaria revelan un incremento casi del 94% en la recaudación de impuestos entre 2019 y 2025. En 2019 se recaudaron 3.284 millones de euros, una cifra que se disparó a 6.358 millones en el ejercicio pasado, prácticamente duplicándose en siete años. La cifra habla por sí sola: una presión fiscal que agobia a familias, pymes y autónomos, sin un retorno tangible en forma de mejoras para la provincia.
Málaga se situó como la octava provincia de España en contribución a las arcas del Estado en 2025, y la tendencia se mantiene en lo que va de año, con un aumento del 9,4% en los dos primeros meses. Esta contribución, sin embargo, no se traduce en soluciones a problemas urgentes que arrastran años de abandono.

El irpf lidera la recaudación, la inversión se queda atrás
El impuesto que más ha contribuido a esta voraz recaudación ha sido el IRPF, con 2.675 millones de euros en 2025, un aumento del 17,8% con respecto al año anterior, superando incluso la media nacional. Le siguen el Impuesto de Sociedades, con 1.177 millones (+14,7%) y el IVA, con 2.051 millones (+10,1%). Pero, ¿dónde queda la inversión pública que justifique esta sangría fiscal?
La dirigente popular ha criticado la gestión de la exministra de Hacienda, María Jesús Montero, acusándola de dejar un “récord de recaudación tributaria en Andalucía y en Málaga bajo el brazo”, sin que ello se traduzca en una mejora real de los servicios públicos.

La inflación agrava la situación
Pero hay un detalle crucial. La falta de ajuste de los tramos y deducciones a la creciente inflación provoca una mayor recaudación fiscal, incluso si el contribuyente no ha incrementado sus ingresos. En otras palabras, se paga más por menos. El Gobierno, según la portavoz del PP, se escuda en la recaudación para evitar la responsabilidad de presentar los Presupuestos Generales del Estado, incumpliendo el mandato constitucional y perjudicando al tejido productivo y a los ciudadanos.
La política tributaria actual, con casi un centenar de medidas de recaudación que han elevado impuestos y cotizaciones a niveles récord, genera una presión fiscal que ahoga a la provincia. La ciudadanía malagueña se enfrenta a un futuro incierto, con la sensación de que su esfuerzo económico no se traduce en una mejora de su calidad de vida.
La situación actual plantea una pregunta inevitable: ¿hasta cuándo los ciudadanos malagueños seguirán financiando un gobierno que no les ofrece a cambio ni siquiera lo más básico?