León, nicaragua: alfombras pasionarias reviven tradición centenaria
León, Nicaragua, se vistió de fe y color este Viernes Santo. Pobladores del barrio indígena de Sutiaba elaboraron las tradicionales alfombras pasionarias, una manifestación artística y religiosa con más de un siglo de historia.

Más de 300 metros de calle se transformaron en un lienzo de aserrín y devoción.
Cerca de 300 metros de calle fueron cubiertos con estas coloridas alfombras, obra de hombres, mujeres y niños. Las composiciones plasmaban escenas de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, un rito que, según recordaba el poeta Rubén Darío, se ha consolidado como una expresión cultural emblemática de la región.
Los artesanos emplearon más de cinco kilos de aserrín teñido en tonos rojos, verdes, azules, amarillos, blancos y ocres. Estos colores dan vida a imágenes religiosas y rostros simbólicos, reflejando los momentos clave del sufrimiento de Jesús. La elaboración de cada alfombra, que requirió entre dos y cuatro horas, implicó la colocación de marcos de madera sobre el pavimento, seguido del relleno cuidadoso con aserrín húmedo, arena, flores, pétalos y arroz.
La procesión del Santo Entierro recorrió las calles de Sutiaba sobre estas alfombras, integrándose al rito. Fieles y visitantes se congregaron para presenciar el espectáculo. La actividad no solo tiene un profundo valor religioso, sino que también se ha convertido en un atractivo turístico que atrae a visitantes de todo el país y del extranjero.
El evento contó con la seguridad de la policía local, sin incidentes. Los comerciantes locales aprovecharon la afluencia de público para ofrecer alimentos y bebidas. La tradición, que combina arte y fe, demuestra la vitalidad de las costumbres nicaragüenses, un legado que se transmite de generación en generación.
El esfuerzo colectivo detrás de estas alfombras pasionarias es un testimonio de la capacidad humana para transformar lo ordinario en extraordinario. Un espectáculo que, año tras año, reafirma la identidad cultural de Sutiaba.