La inteligencia artificial, un motor de cambio en españa
La sociedad española se enfrenta a un futuro dominado por la inteligencia artificial (IA), tecnología que ya ha cambiado la forma en que las personas trabajan, consumen y se informan. De acuerdo con un informe presentado por la consultora H/Orizontes, el 56,8 por ciento de la población utiliza habitual o ocasionalmente la IA, aunque la brecha digital entre usuarios intensivos -hombres, jóvenes, con nivel socioeconómico alto- y consumidores poco frecuentes -mujeres, clases medias y bajas, desempleados, inmigrantes- es notable.

Desigualdades tecnológicas y riesgos para el empleo
La IA se configura como un vector de transformación que reconfigura los mercados laborales, los modelos productivos y las relaciones de poder entre actores públicos y privados. El 46,9 por ciento de la población española considera que el impacto de esta tecnología en el empleo es un tema que les preocupa mucho o bastante. Esta inquietud es más acusada entre las mujeres, las clases medias-bajas y bajas, las personas desempleadas y la población de origen inmigrante, especialmente entre los jóvenes de entre 18 y 28 años (generación Z).
El panorama no es unánime. Solo un 32,4 por ciento de los españoles cree que la IA generará más empleo del que destruirá en los próximos cinco años. El cambio en los hábitos de consumo también es notorio. El 32 por ciento de la población utiliza la IA para comprar productos o contratar servicios, especialmente los jóvenes, mientras que un 68 por ciento aún la emplea poco o nada.
Aunque la IA introduce ventajas como la facilidad para comparar opciones, las recomendaciones personalizadas y el ahorro de tiempo, también plantea riesgos. Limita las alternativas, los criterios de recomendación son opacos y se cuestiona el tratamiento de la protección de datos.