Joven argentina desaparecida en chile: alerta internacional tras advertencias de seguimiento
La inquietante desaparición de Lourdes Rosario Brizuela, una joven salteña de 23 años, ha desatado una ola de preocupación a nivel internacional. Desde que le comunicó a su familia que se sentía vigilada en diciembre pasado, no ha tenido contacto, culminando en su última localización en Pichilemu, Chile, el 20 de mayo de 2026.

Una sombra que la persigue
La Fundación Volviendo a Casa, tras intensificar la búsqueda, ha lanzado una alerta urgente, instando a la ciudadanía a colaborar para localizar a la joven. Sus familiares, sumidos en la angustia, han proporcionado detalles físicos precisos: 1,60 metros de altura, complexión delgada, tez blanca, cabello castaño claro ondulado y una notable quemadura en la mano izquierda, además de tatuajes distintivos: una luna y dos astronautas en la pierna izquierda, un símbolo en la nuca y un lunar marrón prominente en el pecho. Esta descripción es crucial para cualquier posible avistamiento.
La joven viajó a Chile en diciembre de 2025, estableciéndose en Punta de Lobos, una localidad costera. Sin embargo, días antes de su desaparición, alertó a su madre sobre la presencia de individuos que la seguían, generando un clima de temor y aislamiento.
Las autoridades chilenas, a través de la Fundación Volviendo a Casa, han intensificado las labores de búsqueda y han solicitado la máxima difusión internacional. El caso, que involucra a la cooperación de la ciudadanía y la colaboración bilateral, se encuentra bajo escrutinio por la posible amenaza a su integridad física y psicológica.
La situación se complica aún más con la alerta internacional emitida por Interpol, facilitando su localización fuera de Argentina. La investigación, iniciada en Santa Fe en agosto de 2023 tras la denuncia del padre de Mía Guadalupe Salteño Altamirano, una niña desaparecida, ha revelado indicios de una posible sustracción y ocultamiento. Se han rastreado direcciones IP desde diversos países, incluyendo Venezuela, Colombia, Ecuador, Chile, Bolivia y Brasil, lo que sugiere una red de posibles implicados.
La Fiscalía, respaldada por la Dirección General de Investigación y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), ha analizado exhaustivamente los datos recopilados, incluyendo perfiles en redes sociales y testimonios, reconstruyendo los pasos de la joven y buscando pistas que permitan esclarecer su paradero. La colaboración internacional, a través de la Dirección General de Cooperación Regional e Internacional de la Procuración General de la Nación, con intervención de los ministerios públicos de Brasil y Venezuela, es fundamental para avanzar en la investigación.
La ausencia de registros de viajes documentados por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) refuerza la hipótesis de una salida irregular y sin controles migratorios. La insistencia de la familia y la fundación en difundir la búsqueda subraya la urgencia de encontrar a Lourdes y garantizar su seguridad. La comunicación, a través del teléfono +54 9 387 457-0296 o el número de emergencias 911, es vital para cualquier persona con información relevante.
En definitiva, la desaparición de Lourdes Brizuela exige una respuesta inmediata y coordinada a nivel nacional e internacional. La búsqueda continúa, impulsada por la esperanza y la determinación de sus familiares y la colaboración ciudadana. El tiempo es esencial para garantizar su regreso seguro a casa.