Hemedti, condenado a muerte por genocidio en sudán: una masacre en darfur
Jartum, 12 de julio – Una sentencia de muerte, in absentia, ha caído sobre Mohamed Hamdan Dagalo, alias Hemedti, líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), por el Tribunal Antiterrorista de Sudán. La acusación: genocidio y crímenes contra la humanidad en el devastador conflicto que azota el país desde abril de 2023.
Un juicio a la sombra de la guerra
El presidente de la corte, Al Maamun al Jawad, pronunció la sentencia en un complejo judicial controlado por el Ejército, mientras los hermanos de Hemedti y otros 13 implicados también recibieron la misma condena, un castigo ejemplar en Sudán que implica la horca. La decisión se produce tras un largo proceso judicial, iniciado en abril de 2025, que busca juzgar a los líderes paramilitares que se resisten al control del Ejército.
Pero la historia no termina ahí. El tribunal también condenó al asesinato del exgobernador de Darfur del Oeste, Jamis Abdal’Akbar, brutalmente desmembrado en junio de 2023 tras denunciar las atrocidades cometidas por las FAR en esa región, ahora dominada por los milicianos. La escena, tan macabra como la sentencia, ilustra la brutalidad de la guerra.

Un balance de horror: miles de víctimas
Las autoridades sudanesas y organizaciones internacionales, como Estados Unidos, la ONU y diversas ONGs, han denunciado sistemáticamente la limpieza étnica perpetrada por las FAR contra comunidades no árabes en Darfur. Se acusa a los paramilitares de una campaña de exterminio contra la población masalit, un pueblo cuya existencia misma se ha visto amenazada. La cifra de víctimas supera los miles, con la destrucción sistemática de barrios, la violación de mujeres y el saqueo de bienes.
La interpol al acecho
El juez ordenó coordinar acciones con la Interpol para localizar y detener a los condenados, repatriarlos a Sudán y confiscar los activos de las FAR. La búsqueda de Hemedti, considerado uno de los principales líderes de la resistencia, se ha convertido en una prioridad para el gobierno sudanés y para la comunidad internacional. Se estima que los responsables se encuentran en paradero desconocido, lo que dificulta aún más la aplicación de la justicia.
Un cierre contundente
Esta sentencia no es solo una victoria para la justicia, sino también un reconocimiento a la resistencia de las comunidades de Darfur. La impunidad, hasta ahora, ha alimentado la violencia y el sufrimiento. Ahora, la sombra de la muerte se cierne sobre los responsables de esta masacre, y la búsqueda de la paz en Sudán exige que se haga justicia para las víctimas.