Hallan árbol único en panamá al borde de la extinción

La pequeña Clusia nanophylla, con las hojas más diminutas del género, emerge como una triste advertencia sobre la deforestación en Panamá. Un equipo del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) ha confirmado el descubrimiento de esta nueva especie, pero su futuro es precario.

El descubrimiento, hace 23 años, revela una alarmante pérdida

El hallazgo inicial, documentado en el año 2000 en la comarca indígena Ngäbe-Buglé, no despertó la alarma inmediata. Los botánicos recolectaron muestras de la especie, pero al regresar en 2024, solo encontraron unos cinco ejemplares donde antes abundaban.

“No fue sino hasta unos 23 años después cuando nos dimos cuenta de que podríamos tener una especie nueva y altamente endémica entre manos”, explica el botánico del STRI, Jorge Aranda. Pero la realidad, según detalla, es sombría: la tala para pastizales y la apertura de caminos han diezmado la población de Clusia nanophylla.

La UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) la clasifica como en peligro de extinción, una designación que podría impulsar al Ministerio de Ambiente de Panamá (MiAmbiente) a tomar medidas de conservación.

La Clusia nanophylla, también conocida como copey, se distingue por sus hojas carnosas y su látex amarillo. Además, sus frutos en forma de estrella, con semillas envueltas en un arilo naranja, atraen a aves que dispersan la especie.

Un rasgo peculiar del género Clusia es su capacidad de realizar fotosíntesis nocturna, un proceso casi exclusivo de plantas suculentas del desierto. Klaus Winter, científico del STRI, aún no puede confirmar si esta nueva especie posee esta característica, pero la investigación continúa.

La cifra habla por sí sola: la pérdida de ejemplares en tan solo 23 años ilustra la urgencia de proteger los ecosistemas vulnerables de Panamá.