Golpe duro al narcotráfico: desmantelan laboratorio de cocaína en putumayo
Un verdadero incendio en las finanzas de las disidencias armadas de las Farc. El Ejército Nacional ha logrado un avance significativo en la lucha contra el narcotráfico, destruyendo un laboratorio de procesamiento de clorhidrato de cocaína en el corazón de Putumayo.
Operación eficaz en san miguel
La acción, liderada por tropas del Ejército Nacional, culminó con la incautación de 500 kilogramos de cocaína, junto con insumos químicos y equipos de producción. Un botín considerable, pero lo más importante es la interrupción de una operación criminal que financiaba directamente sus actividades violentas.
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, no se anduvo con rodeos al informar sobre el éxito de la operación. “Tropas de nuestro @COL_EJERCITO ubicaron y destruyeron un laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína perteneciente a las disidencias criminales, en zona rural de San Miguel, Putumayo”, declaró, dejando claro que la presión se mantiene firme.

El impacto económico es devastador
La destrucción de este laboratorio representa un golpe directo a los ingresos de estas bandas, una fuente de financiación vital para sus operaciones y su capacidad de mantener a sus combatientes. Según fuentes oficiales, se trata de una pérdida estimada en más de 12.275 millones de pesos, un rescate significativo para el ELN y las disidencias.
Pero no es solo una cuestión de dinero. El ministro Sánchez enfatizó que esta acción debilita su capacidad para adquirir armamento y perpetrar actos terroristas, un mensaje claro y contundente para quienes intentan socavar la seguridad en la región. Las cifras oficiales hablan por sí solas: más de 1,5 toneladas de cocaína y 19 explosivos fueron decomisados además del laboratorio.

Reconocimiento y llamado a la unidad
El ministro Sánchez rindió homenaje a los soldados que participaron en la operación, reconociendo su valentía y profesionalismo. “Mi reconocimiento a nuestros soldados por esta contundente operación. Seguiremos atacando las finanzas del crimen organizado para proteger la seguridad y la tranquilidad de los colombianos”, afirmó, subrayando el compromiso del Estado con la seguridad ciudadana. Un discurso directo, sin adornos, que refleja la determinación de las fuerzas del orden.
Finalmente, el ministro cerró su mensaje con un llamado a la unidad y la colaboración: “El Estado somos todos… y los buenos somos más”. Una frase que, en este contexto, suena más como una declaración de principios que como una mera formalidad.