Glas sigue sin comer: juez rechaza su petición en la cárcel de máxima seguridad
Jorge Glas, el exvicepresidente ecuatoriano, sigue en una situación precaria dentro de la Cárcel del Encuentro, la prisión de máxima seguridad construida al estilo de Nayib Bukele. Un juez ha negado este sábado su recurso de habeas corpus correctivo, dejando sin efecto su demanda para mejorar su alimentación y recibir atención médica especializada. La noticia, que resuena con fuerza en el panorama político ecuatoriano, plantea serias interrogantes sobre las condiciones de detención y el cumplimiento de los derechos humanos en el país.
Un peso perdido y una sensación persistente de hambre
Glas, condenado por cohecho y peculado, ha denunciado una “pérdida de peso acelerada” y una alimentación insuficiente, llegando a afirmar desde la cárcel: “Yo me despierto con hambre, paso la tarde con hambre y me acuesto con hambre. Y la muestra de que mi hambre es real son 30 libras menos de peso”. Una declaración contundente que, según su defensa, evidencia una situación de tortura. Sus abogados solicitaron que se le aumentaran las porciones de comida y se le proporcionaran suplementos alimenticios, sin éxito.

El estado responde: atención médica y dieta “diferenciada”
El Ministerio de Salud se apresuró a negar las acusaciones, indicando que el exfuncionario ha recibido 79 atenciones médicas desde su ingreso a la Cárcel del Encuentro en noviembre pasado, y que sus medicamentos han sido suministrados