Gaza: ataque de drones deja cuatro muertos, escalada de violencia continúa
La madrugada de este domingo, una nueva oleada de violencia sacudió la Franja de Gaza. Un ataque con dron israelí, perpetrado cerca de la plaza Shawa, al este de la norteña ciudad, se cobró la vida de cuatro palestinos, elevando la cifra de víctimas mortales en un conflicto que se prolonga sin visos de atenuarse.

La escalada de la represión israelí: drones en el fuego cruzado
El incidente, ocurrido alrededor de la 1:30 hora local, confirma una tendencia preocupante: el uso creciente de drones en ataques selectivos contra civiles. Fuentes del Hospital Al Shifa, a donde fueron trasladados los cuerpos, confirmaron la identidad de las víctimas, aunque aún no han trascendido sus nombres. La cifra de muertos se suma a la de un palestino fallecido y cinco heridos el día anterior, producto de un bombardeo israelí sobre un vehículo cerca del campamento de Al Maghazi.
La cifra global de palestinos fallecidos desde el 10 de octubre asciende a, al menos, 720, según el Ministerio de Sanidad local. Pero lo que nadie cuenta con la precisión necesaria son los más de 200 fallecidos en ataques de tropas o drones israelíes cerca de la línea amarilla, la demarcación a la que se replegaron las fuerzas israelíes. Un repliegue que, paradójicamente, no implica una reducción en el control sobre más de la mitad de la Franja.
La ONU, junto a relatores de derechos humanos y numerosas ONG, ha calificado la ofensiva israelí como genocidio. Las acusaciones son graves y responden a un contexto de destrucción sistemática: más de 72.300 palestinos han muerto desde el 7 de octubre de 2023, entre ellos más de 20.000 niños. La falta de una fecha clara para la segunda fase del acuerdo de alto el fuego, sumada a esta espiral de violencia, presagia un futuro sombrío para la región.
La persistencia de estos ataques, a pesar de las resoluciones internacionales y las crecientes condenas, plantea interrogantes sobre la efectividad de los mecanismos de control y la responsabilidad de los actores involucrados. La escena de Gaza, lejos de mostrar signos de tregua, se asemeja cada vez más a un polvorín a punto de explotar. La cifra de más de 20.000 niños muertos, solo, es un recordatorio brutal de la devastación.