Gaza al borde del colapso sanitario: médicos sin fronteras denuncia la escasez
La Franja de Gaza se enfrenta a una crisis humanitaria agravada por la escasez crítica de medicamentos esenciales y material médico, según denuncia Médicos sin Fronteras (MSF). La ONG ha suspendido quirúrgicas y tratamientos para enfermedades crónicas, mientras las autoridades israelíes y la organización se acusan mutuamente de obstaculizar la ayuda.

La pesadilla de los enfermos crónicos en gaza
Desde el 1 de enero, no ha sido posible el ingreso de nuevos equipos médicos en los centros de MSF en Gaza, un hecho que ha provocado una situación límite para miles de pacientes. La escasez de fármacos para enfermedades no transmisibles, como la diabetes, la hipertensión y problemas de tiroides, es alarmante. La cifra habla por sí sola: los hospitales se ven obligados a posponer o suspender cirugías, con graves consecuencias para los pacientes que necesitan atención urgente. La falta de gasas y compresas, como señala MSF, complica aún más el cuidado de heridas, especialmente en el hospital de campaña donde se realizan procedimientos postoperatorios y se atiende a heridos.
Pero hay un detalle que agrava la situación: la tensión entre MSF y las autoridades israelíes. La COGAT, organismo israelí encargado de los territorios palestinos ocupados, acusa a la ONG de negarse a cumplir con los requisitos de registro obligatorios, supuestamente diseñados para evitar la infiltración terrorista. Esta exigencia implica la inclusión de los nombres de los empleados palestinos de MSF, lo que la organización teme que los exponga a represalias por parte del Ejército israelí.
El Tribunal Supremo de Israel suspendió provisionalmente la orden de registro a mediados de febrero, pero la COGAT ha redoblado sus críticas, calificando a MSF de “organización política, no humanitaria”. La persistencia en esta postura, en medio de una situación ya desesperada, plantea serias dudas sobre las verdaderas intenciones detrás de estas exigencias burocráticas.
Cuatro civiles palestinos perdieron la vida este domingo en bombardeos israelíes al este de Gaza, según fuentes médicas palestinas. El ataque, cerca de la rotonda de la plaza de Al Shawa, se suma a la creciente tensión en la región y a la ya precaria situación humanitaria. La incapacidad de permitir el ingreso de equipos médicos, aunada a la violencia en curso, augura un futuro sombrío para los habitantes de Gaza.
La respuesta de la comunidad internacional, por ahora, se ha limitado a llamados a la calma y a la necesidad de facilitar el acceso a la ayuda humanitaria. Pero la realidad en el terreno es que la Franja de Gaza se encuentra al borde del colapso, y la falta de acción decidida podría tener consecuencias devastadoras.