Exhumación de cinco desaparecidos en la rioja: un pasado oculto sale a la luz

En un acto delicado y crucial, un equipo de investigadores de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha comenzado la exhumación de cinco hombres asesinados en 1936 en una fosa común del cementerio de Villoslada de Cameros, en La Rioja. La operación, que cuenta con el apoyo de la Asociación para la Preservación de la Memoria Histórica ‘La Barranca’, busca restituir la verdad a familias que llevan décadas anhelando respuestas.

Identidades recuperadas: cinco víctimas de la guerra civil

Se trata de José Ferreras Iglesias, de 49 años y originario de Zamora; Ramiro Sánchez Herrero, un joven de 23 años nacido en Lucainena de las Torres (Almería); José Caballero Villa, un trabajador portugués de 35 años; Valeriano Núñez, un hombre de entre 28 y 30 años; y Jacinto Ramírez García, nacido en Laguna de Cameros y de apenas 21 años. Sus cuerpos fueron hallados tiroteados el 10 de agosto de 1936 y posteriormente enterrados en el mismo lugar.

Un proyecto técnico y la búsqueda de evidencia

Un proyecto técnico y la búsqueda de evidencia

La investigación se inició en 2019, gracias al contacto de familiares de José Ferreras con la ARMH, quienes, con la colaboración de ‘La Barranca’, lograron identificar una lápida con la inscripción ‘Ramiro Sánchez Herrero’. Esta pista permitió a la asociación presentar un proyecto técnico para la intervención en el terreno, que abarca una superficie de aproximadamente 5 metros cuadrados. La exhumación, aunque compleja, se aborda con meticulosidad, utilizando palas para remover cuidadosamente la tierra, buscando no solo los restos, sino también objetos que puedan arrojar luz sobre la época y las circunstancias del crimen.

El trabajo arqueológico: un análisis forense riguroso

Los investigadores están aplicando técnicas de arqueología clásica, buscando no solo personas desaparecidas durante la dictadura, sino también cualquier indicio que permita reconstruir los hechos. Cada capa de tierra removida es analizada, con especial atención a elementos como traumas violentos. Los restos encontrados serán sometidos a un análisis forense exhaustivo en el laboratorio de la asociación, ubicado en el campus de Ponferrada de la Universidad de León. La prioridad es identificar a estas personas, con nombres y apellidos, y devolverles a sus familias el cierre que tanto anhelan.

Un cierre con realidad: la espera continúa

La labor de excavación se ve complicada por las altas temperaturas, lo que requiere de paciencia y precisión. Aún es incierto si se encontrarán todos los cuerpos en la misma fosa o si se localizarán sepulcros cercanos. Pero, a pesar de las dificultades, la búsqueda de la verdad y la reparación de las heridas del pasado sigue siendo una labor ineludible. La ARMH reafirma su compromiso con la memoria histórica y la justicia, una tarea que exige perseverancia, rigor y, sobre todo, respeto por las víctimas y sus familias.