Escalada terrorista en el valle: el gobierno bajo presión tras atentados coordinados

Cali, 25 de abril de 2026 – Una noche de tensión y caos sumó al Valle del Cauca tras una serie de ataques terroristas que han desatado una crisis de seguridad sin precedentes. El estallido de un bus adaptado con explosivos en pleno centro de Cali, seguido de un atentado con bomba en Palmira, ha provocado la declaración de ‘escalada terrorista’ por parte de la gobernadora Dilian Francisca Toro.

La respuesta urgente de petro y la demanda de recursos

La mandataria, citada por Revista Semana y Colprensa, no dudó en exigir una respuesta inmediata al presidente Gustavo Petro, calificando los hechos como «actos terroristas inaceptables». Toro, quien hasta hace unas horas se erguía como la única voz de estabilidad en una región sumida en la violencia, ahora reclama un despliegue institucional masivo, incluyendo un reforzamiento de la fuerza pública, un impulso significativo a la inteligencia y un apoyo financiero sostenido. La gobernadora, con un tono marcado, subrayó que el departamento no puede sostener esta carga por sí solo, exigiendo la intervención gubernamental.

El detonante de esta escalada se produjo a las 23:30 de la noche del 24 de abril, cuando un bus escolar adaptado, con un sistema de lanzamiento de cilindros explosivos, irrumpió en el batallón Pichincha de Cali, causando un balance preliminar de heridos y daños materiales considerables. La recompensa de hasta 200 millones de pesos por información que conduzca a la captura del conductor del vehículo, según comunicó la gobernadora, reforzó la percepción de una coordinación siniestra detrás de estos ataques.

Un consejo de seguridad extraordinario y la advertencia del gobierno

Un consejo de seguridad extraordinario y la advertencia del gobierno

Ante la gravedad de la situación, el gobierno departamental ha convocado a un Consejo de Seguridad Extraordinario para este sábado 25 de abril, donde se analizará el panorama de riesgo y se establecerán nuevas medidas de contención. La participación de la Fuerza Pública será fundamental en este encuentro, que buscará, según Toro, «frustrar cualquier intento de escalada y garantizar la seguridad de los vallecaucanos». Pero la gobernadora no se limitó a solicitar recursos; lanzó una crítica contundente al gobierno nacional, acusándolo de fragmentación y falta de compromiso.

«Esto es una responsabilidad del Estado en su conjunto», declaró, haciendo eco de una frase que resume la urgencia de la situación. Con una fuerza inusitada, Toro calificó la coyuntura como un «punto de quiebre» y advirtió que no habrá espacio para ceder frente al terrorismo. La mandataria enfatizó que los responsables serán perseguidos hasta su captura, dejando claro que no se tolerará ninguna forma de violencia. La cifra de 200 millones de pesos por información sobre el conductor del bus escolar es un gesto simbólico, pero la verdadera necesidad es una respuesta política y militar contundente.

La detonación del bus en Cali, horas antes del atentado en Palmira, ha alimentado la preocupación por una estrategia coordinada de ataques. La presión sobre el gobierno nacional se mantiene firme, y la declaración de ‘escalada terrorista’ marca el tono de una confrontación que exige soluciones inmediatas. La seguridad del Valle, y el futuro de sus habitantes, pende ahora de un hilo.