Enfermero hallado muerto en palermo con fármacos: nueva alarma por 'propofest'

La comunidad médica argentina se enfrenta a un nuevo y escalofriante episodio. Eduardo Bentancourt, un enfermero de 44 años, fue encontrado sin vida en su departamento de Palermo, rodeado de una inquietante cantidad de medicamentos de uso hospitalario, incluyendo propofol y fentanilo. El hallazgo, que se suma a la reciente muerte del médico anestesista Alejandro Salazar, reaviva las sospechas sobre el auge de las llamadas ‘propofest’ y el alarmante robo de fármacos en hospitales privados.

Un macabro descubrimiento en el corazón de palermo

El viernes por la mañana, familiares que no lograban contactar a Bentancourt alertaron a la Policía de la Ciudad. La puerta del departamento, ubicado en Fray Justo Santa María de Oro al 24000, fue abierta por la locataria, revelando una escena perturbadora: Bentancourt, sentado en una silla del comedor, sin signos vitales y con más de 50 ampollas de medicamentos esparcidas a su alrededor. Entre ellos, destacaban el propofol, un potente anestésico, y el fentanilo, un opioide altamente adictivo. La cantidad de fármacos encontrados sugiere un posible consumo excesivo o un escenario aún más complejo que la policía está investigando.

La sombra de la

La sombra de la 'propofest' y la investigación en curso

Este caso, lamentablemente, no es aislado. El pasado mes de febrero, Alejandro Salazar, un médico anestesista, fue hallado muerto en circunstancias similares en otro departamento de Palermo. La autopsia reveló que su fallecimiento fue causado por una congestión pulmonar y edema cerebral provocados por el consumo de propofol y fentanilo. El caso Salazar desencadenó una investigación sobre las “propofest”, fiestas clandestinas donde se consumen anestésicos de manera recreativa, y una denuncia por robo de medicamentos en el Hospital Italiano.

Bentancourt, oriundo de Gualeguaychú, Entre Ríos, había llegado a Buenos Aires hace apenas un mes en busca de empleo. Según su perfil de LinkedIn, se había formado como enfermero en el Instituto de Enseñanza Superior María Inés Elizalde. Las redes sociales se inundaron de mensajes de despedida de amigos y colegas, quienes lamentan la pérdida de un profesional “especial” que “dejó marca”. Una amiga cercana, visiblemente afectada, compartió fotos junto a Bentancourt y expresó su dolor e incredulidad ante esta “despedida tan inesperada”.

Un arsenal de fármacos y preguntas sin respuesta

Un arsenal de fármacos y preguntas sin respuesta

Además del propofol y el fentanilo, la Policía encontró en el departamento de Bentancourt una amplia variedad de medicamentos hospitalarios, incluyendo lidocaína, difenhidramina, dipirona, hioscina, diclofenac, clonazepam, midazolam, dexametasona, adrenalina, haloperidol, metoclopramida, diazepam, ketorolac, cloruro de potasio, ceftriaxona, penicilina y succinilcolina. La presencia de jeringas y guantes de látex, junto con tres teléfonos celulares, complica aún más la investigación.

La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21, a cargo de Carlos Alberto Vasser, ha iniciado una causa para determinar las circunstancias exactas de la muerte de Bentancourt. La policía investiga si el enfermero estaba solo al momento del fallecimiento y si existe alguna conexión con el caso Salazar y la posible comercialización ilegal de medicamentos. La cifra de medicamentos encontrados, y la naturaleza de estos, plantea serias interrogantes sobre la seguridad en el manejo de fármacos de alto riesgo y la necesidad de reforzar los controles en hospitales y centros de salud. La tragedia deja en evidencia una preocupante brecha en la regulación y un peligroso mercado negro que pone en riesgo la vida de personas.