El pri lanza un golpe sorpresa contra la reforma electoral de sheinbaum
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se mostró confiada en el respaldo legislativo al Plan B de reforma electoral, una iniciativa que busca modificar la revocación de mandato y limitar los gastos de los congresos locales. Pero la apuesta de la 4T se topa con un inesperado frente de oposición liderado por el PRI, que ha anunciado un voto unánime en contra.
Alito moreno lidera un frente opositor a la reforma electoral
Alito Moreno, líder del PRI, confirmó que la bancada completa de su partido votará en contra del Plan B, asegurando que no habrá ausencias en el Senado. Su declaración, realizada en un encuentro con la prensa, califica el proyecto de Sheinbaum como una estrategia para “destruir la democracia”, una acusación recurrente de la oposición.
El Plan B, que surgió tras el rechazo de la reforma original en la Cámara de Diputados, propone límites presupuestarios para los congresos locales, reducción del número de regidores y ampliación de las consultas populares. El gobierno federal justifica estas medidas como una forma de destinar los recursos liberados a obras y servicios públicos. Sin embargo, el proyecto permanece en análisis legislativo y su futuro depende de un consenso político y de su evaluación jurídica.
Moreno acusó a Morena de buscar una narrativa y de haber sufrido una “gran derrota” al enfrentarse a la oposición y a partidos del bloque oficialista. “Nosotros desde el PRI seguiremos defendiendo a México”, concluyó, dejando claro que la batalla por la reforma electoral está lejos de terminar.
El debate se centra en el mecanismo de revocación de mandato, que podría realizarse durante el tercer o cuarto año de la administración. La pregunta que queda en el aire es si esta contundente postura del PRI puede alterar el curso del Plan B.
La cifra habla por sí sola: el PRI, tradicional aliado del gobierno, se posiciona como un baluarte contra la iniciativa de Sheinbaum, generando un contrapeso que podría definir el futuro político del país. La fortaleza del anuncio de Alito Moreno no deja lugar a dudas: la reforma electoral enfrenta una resistencia inesperada.