Ee.uu. confisca petroleros iraníes: ¿nueva escalada en oriente medio?
Washington ha endurecido su estrategia contra Irán, incautando dos petroleros vinculados a Teherán en una operación que eleva la tensión en el ya volátil Estrecho de Ormuz. Las imágenes aéreas muestran la interceptación, un despliegue de poderío naval estadounidense que recuerda a las maniobras de épocas pasadas, pero con una nueva dimensión legal: la confiscación de activos.
El abordaje y la justificación legal
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha iniciado el proceso legal para apropiarse del Tifani y el Majestic X (también conocido como Phonix), buques interceptados la semana pasada cerca de Sri Lanka. Un alto funcionario de la Casa Blanca, bajo condición de anonimato, confirmó la operación, aunque evitó precisar detalles sobre el destino del crudo a bordo o el futuro de las embarcaciones, aduciendo motivos de seguridad. Esta acción, lejos de ser una simple intercepción, se presenta como una herramienta legal para atacar las finanzas iraníes, apuntando directamente a los bienes vinculados a actividades consideradas delictivas.
La estrategia, ya probada con Venezuela, se basa en demandas presentadas ante tribunales estadounidenses, dirigidas contra el activo en sí mismo, más que contra individuos concretos. El Majestic X, recordemos, ya había sido sancionado en 2024 por contrabando de crudo iraní, lo que facilita la justificación legal de la incautación.

Un bloqueo marítimo y un estrecho en la mira
La acción se produce en medio de un bloqueo marítimo simultáneo entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio mundial. Antes de la escalada actual, este estrecho era responsable del tránsito del 20% del crudo global. Washington mantiene desplegados más de 10.000 militares, 17 buques de guerra y 100 aeronaves para controlar el tráfico marítimo, mientras que Teherán también ha intensificado su presencia en la zona.
El Pentágono informa de la interdicción de al menos 31 buques desde el inicio del bloqueo, una cifra que refleja la magnitud de la confrontación. Pero la tensión no se limita al ámbito naval: Donald Trump ha denunciado en redes sociales el supuesto incumplimiento por parte de Irán de un alto el fuego acordado, una acusación que ha encendido aún más los ánimos, justo antes del vencimiento de la tregua y en un contexto de incertidumbre sobre la reanudación de las conversaciones en Islamabad.

Un registro fraudulento y la advertencia de guyana
El Majestic X ha añadido otra capa de complejidad al asunto. La Administración Marítima de Guyana (MARAD) ha denunciado que la embarcación no está registrada en su país y que su registro es “falso y fraudulento”, utilizando ilegalmente la bandera guyanesa. Este tipo de prácticas, según la MARAD, son cada vez más comunes, con embarcaciones que buscan evadir controles registrándose en países con regulaciones laxas, llegando incluso a Panamá. La advertencia subraya la sofisticación de las redes de contrabando y la dificultad para rastrear la propiedad real de estos buques.
La operación de EE.UU. no es un incidente aislado. En 2023, un petrolero con crudo iraní con destino a China fue desviado hacia territorio estadounidense, y en 2020, cuatro buques que transportaban gasolina iraní a Venezuela fueron incautados. La administración Trump ha demostrado un historial consistente en el uso de la fuerza económica y legal para presionar a Irán y a sus aliados.
La confiscación de los petroleros Tifani y Majestic X, sumada al bloqueo naval y las acusaciones cruzadas, marca una nueva fase en la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán. La pregunta no es si habrá una nueva ronda de sanciones, sino hasta dónde está dispuesto a llegar Washington para estrangular la economía iraní y si Teherán responderá con medidas similares, arriesgando la estabilidad de una región ya de por sí inestable. La logística de una guerra económica, al igual que la de una guerra convencional, tiene sus límites, y la economía iraní, aunque golpeada, sigue siendo un actor relevante en el tablero geopolítico mundial.