economia

Danone y arcor sellan el control total de la serenísima tras una larga disputa

La gigante láctea argentina La Serenísima, marca emblemática del sector, pasa a manos unificadas de Grupo Arcor y la multinacional francesa Danone. Un acuerdo estratégico, resultado de una negociación de más de una década, consolida el dominio de los dos grupos económicos sobre el 100% de Mastellone Hermanos S.A.

La serenísima bajo un nuevo paraguas

La serenísima bajo un nuevo paraguas

El acuerdo, formalizado a través de Bagley Argentina S.A., permite a Arcor y Danone controlar el 51,32% restante del capital social y los votos pertenecientes a la familia fundadora y al fondo de inversión Dallpoint Investments LLC. Esta operación, que se materializó en el cumplimiento de una opción de compraventa desde 2015, culmina un proceso de expansión que se remonta a más de una década.

El cierre definitivo de la transacción depende de las aprobaciones regulatorias y societarias correspondientes. Una vez completados estos trámites, se establecerá un nuevo joint venture que integrará los activos de Danone Argentina S.A., Mastellone Hermanos y la red de distribución de Logística La Serenísima. Antoine de Saint-Affrique, CEO global de Danone, celebró el avance de esta alianza, destacando su compromiso con el mercado argentino y latinoamericano. La sinergia entre las capacidades de ambas compañías promete impulsar la innovación y la eficiencia operativa, así como ampliar el alcance de las marcas lácteas saludables.

Alfredo Pagani, presidente de Grupo Arcor, enfatizó el carácter estratégico de este proyecto para la empresa cordobesa. La operación refuerza un modelo de negocio basado en asociaciones internacionales, dado que Arcor registró ventas netas de 3.400 millones de dólares en 2025 y opera con 49 plantas industriales.

El camino hacia el control total de Mastellone Hermanos no estuvo exento de obstáculos. Un conflicto por la valuación de los activos retrasó el proceso. La familia Mastellone y el fondo Dallpoint impugnaron el precio ofrecido por Arcor y Danone ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), argumentando que no se ajustaba a los términos contractuales de 2015. Las negociaciones se estancaron, con los vendedores aspirando a 250 millones de dólares por su participación, mientras que la oferta inicial de los compradores se situaba en torno a los 40 millones de dólares.

La relación comercial entre las partes data de 1996, pero el punto de inflexión llegó en 2015 con la firma de un contrato que otorgaba a Arcor y Danone la opción de adquirir el 100% de la empresa en etapas. El último tramo de esta transición se inició formalmente en abril de 2025, cuando los socios mayoritarios de Bagley notificaron su intención de ejercer el derecho de compra por el 51% restante. La posibilidad de un arbitraje internacional, según el contrato original, fue una alternativa considerada durante meses.

Con esta integración, se busca optimizar la cadena de valor, desde el abastecimiento de materias primas hasta la distribución al consumidor final. La nueva entidad operará una red de 11 plantas productivas en la región, que abarcan desde productos básicos como leche, quesos y manteca, hasta categorías de mayor valor agregado como yogures y postres.

Este movimiento no solo consolida el liderazgo de Arcor y Danone en el mercado lácteo argentino, sino que también reafirma la tendencia hacia la consolidación en el sector alimentario latinoamericano. La adquisición de La Serenísima, una marca profundamente arraigada en la cultura argentina, representa un paso más hacia la creación de un gigante lácteo regional capaz de competir a nivel global.

La Serenísima, más allá de sus cifras de negocio, representa una historia familiar y un legado de calidad que ahora pasa a manos de dos empresas con una visión de crecimiento a largo plazo. El futuro de esta marca icónica, por lo tanto, se perfila como una apuesta segura, aunque la competencia en el sector lácteo es cada vez más feroz.