Drones ucranianos golpean refinerías rusas: el fuego ya está controlado
La escalada del conflicto en Ucrania se intensificó dramáticamente esta noche con una serie de ataques con drones que impactaron directamente contra infraestructura energética clave en territorio ruso. Refinerías de Lukoil en la región de Nizhni Novgorod y un oleoducto en Leningrado, cerca del Mar Báltico, fueron blanco de esta ofensiva, marcando una nueva fase en la guerra.
Incendios controlados tras el ataque a nizhni novgorod
Según el gobernador de Nizhni Novgorod, Gleb Nikitin, los restos de uno de los drones derribados provocaron incendios en dos instalaciones de la compañía Lukoil. Afortunadamente, las autoridades locales reportan que las llamas ya han sido sofocadas, aunque los daños materiales aún están siendo evaluados. Lo que nadie cuenta es la magnitud del ataque: las defensas aéreas rusas lograron interceptar 30 drones, pero varios lograron evadir las barreras y alcanzar sus objetivos, dañando también una central termoeléctrica y edificios residenciales en el distrito industrial.

Ataques selectivos en leningrado y el preocupante incidente en bélgorod
En paralelo, la región de Leningrado también sufrió un ataque, con un dron derribado cerca de la ciudad de Primorsk, impactando contra un oleoducto. Alexandr Drozdenko, gobernador de la región, confirmó que 19 drones fueron abatidos en la zona durante la jornada. La cifra habla por sí sola: un volumen considerable de recursos dedicados a la defensa aérea en una región estratégicamente vital para el transporte de hidrocarburos rusos.
Pero hay un detalle aún más inquietante: el gobernador de Bélgorod, Viacheslav Gladkov, denunció el ataque a un minibus blindado utilizado para transportar trabajadores. El incidente, ocurrido en la aldea de Zamostye, dejó siete personas heridas. La vulnerabilidad de la población civil, incluso en vehículos de protección, subraya la creciente brutalidad del conflicto y la erosión de las normas de la guerra.
El ministerio de defensa ruso: un balance de 87 drones interceptados
El Ministerio de Defensa ruso ha informado de la interceptación de un total de 87 drones ucranianos en diversas regiones del país, incluyendo Bélgorod, Briansk, Vorónezh, Kursk, Oriol, Tambov, Kaluga, Penza, Ulianovsk, Tver, Leningrado, Mordovia y la península de Crimea, territorio anexionado por Rusia en 2014. Las autoridades de Kursk, particularmente, reportaron la destrucción de 48 drones en su territorio en las últimas 24 horas, un volumen significativo que sugiere una intensificación de los ataques en esa zona fronteriza.
La respuesta del Kremlin, hasta ahora, se ha limitado a comunicados oficiales sobre los drones interceptados. Sin embargo, la persistencia de estos ataques, dirigidos a infraestructura crítica, plantea serias interrogantes sobre la capacidad de Rusia para proteger su territorio y la vulnerabilidad de su economía, fuertemente dependiente de la producción y exportación de energía. La guerra, por tanto, se traslada al corazón de Rusia, con consecuencias impredecibles para el futuro del conflicto.