Drones rusos atacan galati: rumanía en alerta y condena

Un ataque nocturno ruso ha dejado fragmentos de drones en territorio rumano, desencadenando una escalada de tensiones en la frontera con Ucrania. La respuesta de Bucarest ha sido contundente, acusando a la Federación Rusa de un ‘nuevo desafío’ para la seguridad regional.

La frontera en llamas: ataques y vigilancia intensificada

La frontera en llamas: ataques y vigilancia intensificada

Las autoridades rumanas notificaron este sábado la detección de restos de drones en la zona de Galati, en el sureste del país, producto de un ataque ucraniano. Los daños, aunque leves, han afectado un poste eléctrico y una estructura anexa a una vivienda, evidenciando la creciente amenaza en la zona.

Pero la historia no termina ahí. El Ministerio de Defensa rumano detalló que dos cazas Eurofighter Typhoon, desplegadas por la Fuerza Aérea británica en el marco de la misión de Policía Aérea Reforzada de la OTAN, se movilizaron desde Fetesti tras detectar actividad aérea cerca del espacio aéreo nacional. Los radares MApN, de hecho, habían registrado drones volando a escasa distancia de la ciudad ucraniana de Reni, incluso llegando a establecer contacto radar con uno de los objetivos.

El Gobierno rumano, consciente de la gravedad de la situación, activó inmediatamente los mecanismos de alerta a la población, transmitiendo un mensaje RO-ALERT a las 02.14 a localidades cercanas como Grindu e Isaccea. Esto, sumado a los equipos de intervención y especialistas en explosivos desplazados al lugar, confirma un episodio que, hasta ahora, se había mantenido discreto.

Lo que sí es evidente es que estos ataques, aunque no han causado víctimas, representan una clara provocación. El Ministerio de Defensa rumano ha condenado con vehemencia las ‘acciones irresponsables’ de Rusia, calificándolas de un ‘nuevo desafío’ para la seguridad del Mar Negro y poniendo en peligro la estabilidad de la OTAN. Un recordatorio brutal de que, a pesar de los intentos de normalización, la guerra en Ucrania no se limita a las fronteras del este de Europa.

Las autoridades rumanas insisten en que los objetivos de los ataques eran civiles e infraestructuras en territorio ucraniano, lo que agrava la situación y refuerza la preocupación por la escalada de tensiones. La situación, en pocas palabras, exige una respuesta firme y coordinada por parte de la comunidad internacional. Y, sin duda, la vigilancia de las fronteras se intensificará aún más en los próximos días.