Dólar en alza: tensión global y crisis del gas amenazan al perú
El sol peruano se depreció cerca del 1% el jueves 5 de marzo, arrastrado por una escalada del dólar impulsada por la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente. La subida, que lo lleva a niveles no vistos en cinco meses, agrava la ya latente crisis del gas natural en el país.
El dólar se dispara por el conflicto en medio oriente
El precio del dólar cerró en S/ 3.4500, un incremento de 370 puntos básicos respecto al cierre del miércoles, según datos de Renta 4 SAB. Esta alza no es un fenómeno aislado; se suma a la depreciación de otras monedas regionales, como el peso chileno (-1.8%) y el peso mexicano (-0.83%).
La demanda, según Renta 4 SAB, provino principalmente de empresas no residentes. Durante la jornada, el dólar osciló entre S/ 3.423 y S/ 3.45, con un volumen de negociación de 603 millones de dólares. Además, se colocaron S/ 900 millones en swaps cambiarios a 3 y 6 meses.
Pero, ¿qué impulsa esta subida? Renta 4 SAB señala que el fortalecimiento del dólar es una respuesta a la creciente aversión al riesgo en los mercados financieros, provocada por el conflicto en Medio Oriente, específicamente la escalada entre Irán, Israel y Estados Unidos. Los inversores buscan refugio en activos considerados más seguros, como el dólar.
Asvim Asencios, trader de divisas en Renta4 SAB, añade que el atractivo del dólar se ve reforzado por un repunte en los precios del petróleo, consecuencia directa de la crisis regional. También, el reciente informe de empleo en Estados Unidos, que superó las expectativas, refuerza la percepción de estabilidad en la economía estadounidense.
La depreciación del sol peruano impacta directamente en los ahorros de los ciudadanos y encarece los pagos en dólares, desde importaciones hasta deudas. Pero hay un detalle: la crisis del gas natural, derivada de la ruptura de la tubería de Camisea, agrava la situación, generando racionamiento y escasez.
El sol se depreció un 1.11% en la sesión del jueves, sumándose a la caída del peso uruguayo (-1.19%) y el quetzal guatemalteco (-0.07%). Estas caídas, aunque significativas, palidecen ante la persistencia de un dólar fuerte.
El mercado emergente, y Perú en particular, se ve afectado por un dólar más fuerte, ya que encarece el financiamiento en dólares y presiona a la baja las monedas locales. Esta dinámica, difícil de revertir a corto plazo, representa un desafío para la economía peruana.
La cifra habla por sí sola: la incertidumbre se instala como una constante, y el bolsillo de los peruanos se ve directamente afectado.
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