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Simeone estalla:

El Metropolitano rugió, pero la victoria ante el Barcelona quedó eclipsada por una sombra: la arbitral. Diego Simeone, visiblemente alterado, no escatimó en críticas tras la controversial decisión de no expulsar a Gerard Martín por una entrada que, a ojos de muchos, merecía la roja directa sobre Thiago Almada. Un episodio que, más allá del resultado, ha reavivado el debate sobre la consistencia y la objetividad en las decisiones del VAR.

El pisotón que desató la furia del cholo

La jugada, ocurrida en el inicio de la segunda mitad, fue clara: una entrada temeraria de Martín sobre el tobillo de Almada, que, de no ser por la rápida reacción del futbolista argentino, podría haber terminado en una lesión grave. El árbitro, Mateo Busquets Ferrer, inicialmente mostró la tarjeta roja, pero la posterior revisión del VAR inexplicablemente la rebajó a amarilla. La reacción del cuerpo técnico del atlético y la indignación de los aficionados se hicieron notar, con Simeone alzando la voz desde la banda.

“No hay mucho para hablar, la jugada es clara: le pisa el tobillo entero”, sentenció el técnico argentino en la conferencia de prensa posterior al partido. Un comentario que, más allá de la frustración por el resultado, evidencia la profunda preocupación por la aplicación de los criterios del VAR. La inconsistencia arbitral, según Simeone, es un problema recurrente y espera que el Comité Técnico de Árbitros (CTA) analice la jugada en detalle.

¿Perjudicado el atlético? la respuesta de simeone

¿Perjudicado el atlético? la respuesta de simeone

Ante la pregunta directa sobre si el arbitraje había perjudicado al atlético, Simeone optó por una respuesta pragmática: “No me han perjudicado. Se han equivocado como nos equivocamos los entrenadores, como se equivocan los jugadores”. Un comentario que, lejos de justificar la derrota, subraya la importancia de la autocrítica y la responsabilidad compartida. Recordó además un episodio reciente en el encuentro entre Betis y Rayo Vallecano, donde una falta similar fue sancionada de forma diferente, lo que alimenta la percepción de una arbitrariedad sistemática.

Pero la contundencia de Simeone alcanzó su punto álgido al desafiar a la prensa a corroborar su percepción: