Arbitraje en colombia: el error que desató una tormenta en barranquilla
El empate 2-2 entre Junior de Barranquilla y Deportivo Cali en el Romelio Martínez no solo dejó a ambos equipos con sabor a poco, sino que reabrió una vieja herida: la fiabilidad del arbitraje colombiano. La polémica decisión de José Ortiz, árbitro del partido, en relación al defensor Jermein Peña, ha incendiado el debate y puesto en tela de juicio los criterios de disciplina en la Liga BetPlay.
Un error que desató la ira de la afición
Al minuto 17, Peña recibió una tarjeta amarilla por una infracción. Sin embargo, 9 minutos después, en una jugada a balón parado, el árbitro Ortiz, tras un forcejeo con Julián Quiñones, mostró la tarjeta amarilla a ambos jugadores. La protesta del banquillo de Deportivo Cali fue inmediata: exigían la expulsión de Peña por acumulación de amarillas. La sorpresa llegó cuando Ortiz, inexplicablemente, rectificó su decisión, declarando que la amonestación solo iba dirigida a Quiñones. Un giro de guion que dejó perplejos tanto a los jugadores visitantes como al público, y que alimentó las sospechas sobre la imparcialidad del juez.
Lo que nadie cuenta es que, si bien el reglamento permite la rectificación de una tarjeta amarilla, la forma en que Ortiz manejó la situación fue, como mínimo, cuestionable. La cuenta especializada @ElVarCentral en X (antes Twitter) fue clara: “Ortiz podía rectificar, pero no manejó bien la situación. Es un error garrafal”. La gravedad del error, que podría haber alterado el resultado del partido, no pasó desapercibida.

El fantasma de techo resurge
La controversia se acrecentó cuando El VAR Central comparó la actuación de Ortiz con un episodio ya infame en el fútbol colombiano: la jugada de Techo del 3 de mayo de 2025, donde Diego Ulloa anuló un gol de Equidad, reanudó el partido, lo detuvo de nuevo y finalmente convalidó el gol. “Esta situación con Ortiz está al mismo nivel que la jugada en Techo”, sentenció la cuenta especializada, evidenciando la fragilidad y la inconsistencia del sistema arbitral.
José Borda, analista de jueces, calificó la acción de Ortiz como “acomodada”, una expresión que resume la sensación generalizada de que el árbitro cedió a la presión o simplemente cometió un error de bulto. “QUÉ ESCÁNDALO”, exclamó Borda en sus redes sociales, reflejando la indignación de muchos aficionados.

Dudamel busca apaciguar las aguas
A pesar de la controversia, el técnico de Deportivo Cali, Rafael Dudamel, intentó minimizar el impacto del error arbitral. En la rueda de prensa posterior al partido, admitió que tuvo una conversación con Ortiz, quien reconoció su equivocación. “Reconoció que se había equivocado por su primera impresión, pero es un gran árbitro en el que se puede confiar plenamente”, declaró Dudamel, intentando apaciguar las aguas.
La jugada de Peña y la posterior rectificación de Ortiz no solo han reavivado el debate sobre la calidad del arbitraje en Colombia, sino que también han puesto de manifiesto la necesidad urgente de mejorar la formación y la supervisión de los árbitros. La Liga BetPlay no puede permitirse que errores de esta magnitud afecten la integridad de sus encuentros.
Deportivo Cali se prepara ahora para enfrentar a Llaneros el 12 de abril, mientras que Junior se enfrentará a Palmeiras en la Copa Libertadores. Sin embargo, la sombra del arbitraje seguirá planeando sobre el fútbol colombiano, recordándonos que la justicia en el campo de juego es tan importante como la habilidad y la estrategia.