Dean Huijsen recupera la sonrisa y la confianza bajo el mando de Mourinho en el Real Madrid

Madrid, 24 ago (EFE).- A veces, un breve encuentro puede marcar una trayectoria. Dean Huijsen y Jose Mourinho apenas compartieron diez días en el Roma en enero de 2024, pero la impresión fue duradera. Dos años después, se han reencontrado en el Real Madrid y, hasta ahora, la conexión funciona: el central ha recuperado la sonrisa y, con ella, sus mejores sensaciones.

El breve pero significativo paso por el Roma

A mitad de la temporada 2023/24, Huijsen llegó al Roma cedido por el Juventus, coincidiendo con el final de la etapa de Mourinho en el club italiano. A pesar de la destitución del técnico portugués tras tres partidos, Mourinho le brindó minutos de juego: 45 frente al Atalanta (1-1), 81 contra el Lazio en la Copa de Italia (1-0) y 12 ante el Milan (3-1). Un empate y dos derrotas precipitaron la salida de Mourinho y separaron sus caminos.

En aquel momento, Huijsen era una promesa incipiente. Apenas había jugado algunos minutos como profesional con el Juventus, pero Mourinho vio en él un potencial especial. “Es un chico de 18 años que lleva solo diez minutos en la Serie A. Pero es uno de los proyectos de más calidad del fútbol europeo a esta edad. En el futuro será un grandísimo jugador”, declaró el portugués.

Un nuevo impulso en el Real Madrid

Un nuevo impulso en el Real Madrid

Este verano, Huijsen ha encontrado un nuevo impulso con Mourinho en el banquillo del Real Madrid. Su primera temporada de blanco no había sido como esperaba: comenzó con elogios, perdió brillo y terminó fuera de la convocatoria de España para el Mundial de México, Canadá y Estados Unidos.

Su fichaje, que costó 58 millones de euros al Bournemouth, había generado dudas, al igual que los de Trent Alexander-Arnold y Álvaro Carreras. Sin embargo, Mourinho recordó al joven que había conocido en Roma, y Huijsen parece haber recuperado la confianza que mostró en el Bournemouth.

La confianza de Mourinho y la oportunidad en la Liga

Durante la pretemporada, Huijsen fue superando sus dudas, creciendo partido a partido y destacando en el último encuentro frente al Schalke. Con Éder Militao lesionado, Mourinho debía elegir pareja para el estreno liguero contra el Espanyol. Huijsen e Ibrahima Konaté lograron convencer al portugués, que apostó por el joven central que le había impresionado en Roma.