Metrópolis: el cine mudo que predijo el futuro (y resurgió en buenos aires)
Casi un siglo después de su estreno, la monumental película Metrópolis de Fritz Lang resuena con una urgencia escalofriante. No es solo un hito del cine mudo, sino una profecía visual de la deshumanización industrial y la lucha de clases, ahora reeditada y restaurada gracias a un hallazgo sorprendente en buenos aires.
De rascacielos neoyorquinos a una distopía futurista
La historia es casi tan fascinante como la película misma. En 1924, Lang, cautivado por la verticalidad de la Nueva York de entreguerras, concibió Metrópolis, una superproducción ambientada en 2026 que exploraba una sociedad dividida entre una élite ociosa y una clase obrera sumida en la miseria. Una visión que, aunque ambientada en el futuro, resonaba con las tensiones sociales de la época.
El resultado fue una obra colosal, con un presupuesto de 6 millones de marcos (equivalentes a más de 40 millones de dólares hoy) que involucró a más de 37.000 extras y el uso de 620.000 metros de celuloide. Pero, paradójicamente, la película fue un fiasco comercial y de crítica, censurada por los nazis y mutilada repetidamente para su distribución internacional.

El 'proceso schüfftan' y la magia de los efectos especiales
Metrópolis no solo destaca por su ambición temática, sino también por su innovación técnica. La icónica Torre Nueva Babel, la ciudad dividida en dos, máquinas gigantescas y las multitudes de trabajadores fueron recreados con maestría gracias al “Proceso Schüfftan”, una técnica de efectos especiales pionera desarrollada por Eugen Schüfftan que permitía integrar elementos reales y pintados, creando una ilusión de escala y profundidad impresionante. La meticulosa coordinación de Otto Hunte, el escenógrafo veterano de la Gran Guerra, contribuyó a la magia visual de la película.
Sin embargo, la realización no estuvo exenta de peligros. La necesidad de escenas específicas, como la de hombres desnudos bajo el sol abrasador, llevó a Lang a tomar decisiones extremas, incluso a afeitar a mansalva a los extras para lograr el efecto deseado. Otro evento, la inundación, causó hipotermia a varios actores y extras.

El resurgimiento argentino: un tesoro recuperado
La historia de Metrópolis dio un giro inesperado en 2008, cuando Fernando Martín Peña, un coleccionista y programador argentino, descubrió una copia casi completa de la película en el Museo del Cine de buenos aires. Esta copia, filmada en 16mm, contenía 25 minutos de material perdido durante décadas, restaurando la visión original de Lang y permitiendo una comprensión más profunda de la narrativa y los personajes.
De wells a buñuel: la influencia innegable
La recuperación de Metrópolis no solo es un triunfo para la historia del cine, sino que también revela su influencia perdurable. Críticos como H.G. Wells la despreciaron en su momento, pero cineastas como Luis Buñuel reconocieron su valor escenográfico. La sombra de Metrópolis se extiende hasta obras modernas como Blade Runner y El Quinto Elemento, demostrando que su visión futurista sigue siendo relevante.
Ahora, el Teatro Empire de buenos aires ofrece una experiencia única: la proyección de la versión restaurada de Metrópolis acompañada de música experimental en vivo por el ensamble El Juego Infinito. La combinación del cine mudo de Lang con la experimentación sonora redefine la experiencia, intensificando la potencia de escenas como la marcha zombie de los obreros o la devastadora inundación subterránea.
La película, a pesar de sus orígenes controvertidos y su turbulenta historia, emerge hoy como un espejo inquietante de nuestra propia sociedad, recordándonos que la tecnología, sin un corazón que la guíe, puede llevarnos a la deshumanización y la opresión. La recuperación de Metrópolis no es solo un rescate cinematográfico, sino una advertencia urgente.