cultura

Argentina se despoja de una voz clave en su historia: fallece miguel ángel de marco

Buenos Aires llora la pérdida de Miguel Ángel De Marco, un historiador cuya pluma desenterró los secretos y matices de la argentina del siglo XIX. A sus ochenta y seis años, De Marco, figura central en el análisis político y militar de esa época, deja un vacío inmenso en el estudio y la divulgación de la historia nacional. Su partida, anunciada este lunes, marca el final de una era para aquellos que buscan comprender las raíces de la nación.

Un legado forjado en la precisión y el rigor

De Marco no concebía la historia como una ciencia exacta, sino como el resultado de las vivencias humanas, una perspectiva que impregnó su extensa obra bibliográfica y su labor académica. Su reconocimiento, avalado por distinciones como la Mención de Honor General José de San Martín y los premios «Doce de Octubre» y «Del Mar», evidencia la resonancia de su pensamiento, tanto en argentina como a nivel internacional. Sus doctorados honoris causa por universidades de Mendoza y Buenos Aires, junto con su trayectoria como profesor emérito, consolidaron su posición como una autoridad indiscutible.

Roca y alberdi: la visión de un estado moderno

Roca y alberdi: la visión de un estado moderno

El historiador dedicó gran parte de su carrera a desentrañar los procesos políticos, militares y navales del siglo XIX, con especial atención a figuras clave de la historiaargentina. Su reciente biografía de Juan Manuel de Rosas, Roca (Emecé, 2024), pone en diálogo a este controvertido líder con las ideas de Juan Bautista Alberdi, a quien consideraba el verdadero arquitecto intelectual del Estado argentino. “Roca fue la figura que puso en plena práctica las ideas de Alberdi, con los medios de la época”, afirmaba De Marco, destacando cómo Roca tradujo en acciones las aspiraciones de Alberdi por una argentina moderna y unificada.

Pero hay un detalle que escapa a la visión simplista: la estigmatización de Roca en gestiones políticas recientes contrasta con la imagen de un líder visionario que, en su tiempo, fue incluso tildado de “símbolo de la barbarie” por la prensa. De Marco, con su rigor analítico, contextualizó las decisiones de Roca en un mundo donde las políticas hacia los pueblos originarios eran, lamentablemente, comunes, y donde la expansión territorial respondía a las necesidades estratégicas de un país en construcción.

Más allá de la academia: un periodista comprometido

Más allá de la academia: un periodista comprometido

La versatilidad de De Marco se extendió al periodismo, donde dirigió la edición de La Capital de Rosario y colaboró con importantes diarios nacionales. Su experiencia editorial, como él mismo confesó, agudizó su rapidez y precisión a la hora de escribir. Su legado, sin embargo, va más allá de la mera transmisión de datos; fue su capacidad para conectar el pasado con el presente, para iluminar los mecanismos de la construcción estatal y el desarrollo político, lo que lo convirtió en un referente indispensable para comprender la complejidad de la argentina moderna.

Ahora, queda pendiente un último proyecto: la biografía de Juan Bautista Alberdi, una oportunidad para profundizar en el pensamiento del ideólogo que inspiró a Roca y, en definitiva, a la Argentina que conocemos hoy. El silencio de Miguel Ángel De Marco es, sin duda, una pérdida irreparable para la historiografía argentina.