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Alejandro dolina, doctorado honoris causa: la uba reconoce un legado cultural inigualable

La Universidad de Buenos Aires ha otorgado el doctorado honoris causa a Alejandro Dolina, un reconocimiento que valida una trayectoria que ha moldeado generaciones de argentinos. La decisión, tomada por el Consejo Superior, subraya la profunda influencia del artista en la literatura, la música y los medios de comunicación del país.

Un legado multifacético: literatura, radio y teatro

Dolina, figura clave en la Cultura argentina, recibió el máximo galardón de la universidad más grande del país por su aporte sostenido a la vida intelectual y artística. Su obra, que abarca desde relatos fantásticos hasta comedias musicales, ha dejado una huella imborrable en el imaginario colectivo.

La propuesta, impulsada por referentes de la Facultad de Ciencias Sociales, resaltó su prolífica carrera. Entre sus logros, destacan programas de radio y televisión como La venganza será terrible, que lleva más de tres décadas al aire, y obras teatrales como El barrio del Ángel Gris, galardonada con el Premio Argentores en 1990.

La trayectoria de Dolina no se limita a la televisión o la radio. Fue autor de libros como Crónicas del Ángel Gris y Bar del Infierno, además de composiciones musicales que exploran la idiosincrasia del barrio de Flores. Sus primeros textos aparecieron en revistas como Satiricón y Mengano, estableciendo una base para su posterior éxito.

El reconocimiento de la UBA sintetiza una valoración de una carrera que ha marcado a generaciones y enriquecido significativamente el panorama cultural argentino. La universidad más grande del país avala la contribución de Dolina tanto en la academia como en la Cultura popular.

Premios y Distinciones: A lo largo de su extensa carrera, Dolina ha cosechado numerosos reconocimientos, incluyendo el Premio Martín Fierro de Oro en 2022, el Premio Lector de la Feria del Libro en 2013 y el Premio Konex Diploma al Mérito en 1991. También fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 2001 y Visitante Ilustre de Montevideo en 2003.

La decisión de otorgar el doctorado honoris causa es, en esencia, un reconocimiento a la capacidad de Dolina para conectar con el público y para crear un universo narrativo único y reconocible. Una obra que, lejos de ser efímera, sigue resonando con fuerza en la Cultura contemporánea.

La cifra habla por sí sola: más de 30 años de La venganza será terrible, un programa que se convirtió en un hito en la historia de la radio argentina.

Dolina no solo fue un artista; fue un observador agudo de la realidad, un crítico implacable y un creador incansable. Su legado perdurará como un testimonio de la riqueza y la diversidad de la Cultura argentina.