Crisis energética en perú: medicamentos esenciales en riesgo por falta de gas

La salud pública peruana se enfrenta a una alarmante situación: hospitales y clínicas podrían quedarse sin medicamentos esenciales debido a la paralización de plantas farmacéuticas por la escasez de gas natural. La crisis, calificada como la más grave en dos décadas, amenaza con desestabilizar el sistema de salud.

La falta de gnv paraliza la producción farmacéutica

La falta de gnv paraliza la producción farmacéutica

La restricción en el suministro de gas natural en Perú ha provocado la paralización de operaciones en diversas plantas farmacéuticas, según advierte el Colegio Químico Farmacéutico del Perú. Esta interrupción afecta directamente la fabricación de medicamentos fundamentales para tratamientos de emergencia y de alta complejidad, como inyectables, viales y ampollas.

La Asociación de Industrias Farmacéuticas Nacionales (Adifan) reporta que la ausencia de Gas Natural Vehicular (GNV) impide la entrega oportuna de tratamientos en áreas de emergencia y cuidados intensivos. La producción de ampollas y viales, por ejemplo, podría sufrir retrasos significativos, poniendo en riesgo la vida de pacientes que requieren atención inmediata.

El Gobierno, a través del ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, atribuye la crisis a problemas técnicos en los sistemas de transporte y distribución del gas, agravados por factores climáticos y limitaciones en la infraestructura. Se espera que el suministro comience a normalizarse el 8 de marzo, pero la recuperación total podría extenderse.

El Colegio Químico Farmacéutico del Perú ha instado a las autoridades a priorizar el restablecimiento del suministro de GNV para las plantas farmacéuticas. La preocupación es palpable: si la situación persiste, se podrían registrar faltantes generalizados de medicamentos en instituciones de salud a lo largo y ancho del país. La cifra habla por sí sola: la dependencia del sector salud de este combustible es tal que cualquier interrupción se traduce directamente en un daño a la atención médica.

Esta crisis se suma a otros desafíos energéticos que ha enfrentado Perú en años recientes, evidenciando una vulnerabilidad sistémica. Las autoridades ya consideran estrategias de contingencia y diversificación de fuentes energéticas, pero la prioridad ahora es restaurar el suministro de GNV a las plantas farmacéuticas.

La normalización completa del sistema podría tomar días adicionales al 8 de marzo. Mientras tanto, el sector salud se mantiene en alerta máxima, consciente de que la demora en la resolución de esta crisis podría tener consecuencias irreparables. El tiempo apremia, y la salud de los peruanos está en juego.