Cisjordania: oleada de ataques colonos tras fallecimiento de joven

La noche en Cisjordania ha estado marcada por una escalada de violencia sin precedentes, con ataques perpetrados por colonos israelíes contra aldeas palestinas, dejando un reguero de heridos y propiedades incendiadas. La tensión se ha disparado tras la muerte de un colono de 18 años, Yehuda Shmuel Sherman, en un incidente aún bajo investigación, pero ya instrumentalizado por sectores extremistas.

Seis heridos en yenín, incendios en jalud

Alrededor de la una de la madrugada, aldeas en Yenín sufrieron la furia de grupos de colonos, que agredieron a seis palestinos con palizas, obligando a trasladar cinco de ellos a un hospital. Pero la violencia no se limitó a Yenín. En la aldea de Jalud, al sureste de Nablus, milicias de colonos incendiaron cuatro vehículos y una clínica médica, mientras que en Qaryut, también cerca de Nablus, se repitieron escenas de violencia, recordándonos el trágico suceso del pasado 2 de marzo en el que dos hermanos palestinos perdieron la vida a manos de colonos.

La investigación oficial y la narrativa supremacista

La investigación oficial y la narrativa supremacista

La policía israelí y el ejército investigan el accidente en el que murió Sherman, aunque ya se han filtrado versiones alarmantes que lo tildan de atentado. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, un colono declarado, ha intensificado la tensión al expresar sus condolencias a la comunidad de Alon Moreh y abogar por una expansión continua de los asentamientos en Cisjordania. La vicepresidenta de la Knésset, Limor Sonhrmelh, ha ido aún más allá, acusando a palestinos de un “atentado con coche bomba”.

La desesperada defensa de los palestinos: “son insuficientes nuestros recursos”

Bashar Qaryuti, activista local en Qaryut, describe una situación desesperada. “Nuestros limitados recursos –palos y piedras– son insuficientes contra las armas y los equipos que utilizan estos criminales, quienes cuentan con el apoyo directo del ejército israelí. La situación es más peligrosa de lo previsto. Los comités de seguridad ya no son viables”. La falta de protección y la impunidad con la que actúan los colonos se ciernen sobre las comunidades palestinas, agudizando un conflicto ya de por sí lacerante.

La cifra que habla por sí sola: seis heridos y propiedades destruidas en una sola noche, un reflejo de la escalada de violencia que amenaza con desestabilizar aún más la ya frágil región.