Cardenal castillo: ¡basta de política en la misa! niega apoyo a candidatos para 2026
Lima, Perú – El cardenal Carlos Castillo, en una declaración contundente desde la Catedral de Lima, dejó claro que la Iglesia Católica no respaldará a ningún candidato presidencial para las elecciones de 2026.
La iglesia se distancia de la política electoral
El líder religioso no solo desestimó la posibilidad de que sacerdotes sugieran votos, sino que instó a los feligreses a destruir imágenes donde aparezcan clérigos junto a postulantes políticos. “No existe candidato de la Iglesia. No es posible aceptar que ningún sacerdote en ninguna misa diga ‘voten por tal o cual’”, afirmó Castillo durante su homilía dominical.
Este rechazo se produce tras un incidente reciente en el que un candidato intentó fotografiar al cardenal para capitalizar su imagen con fines electorales. Castillo calificó esta práctica como un intento de “divinizar” al aspirante.
“Si son malos candidatos, no hay que elegirlos”, insistió el cardenal. Su postura se alinea con declaraciones previas, de septiembre de 2025, donde ya había enfatizado que la elección de autoridades debe basarse en la evaluación de sus capacidades y honestidad, no en su afiliación religiosa. La Iglesia, según Castillo, se limita a señalar valores y principios, dejando la decisión final a la conciencia individual.
El cardenal pidió a la comunidad católica que rechace cualquier intento de instrumentalizar la fe con fines políticos. “Les pido eso mucho porque ya se están sintiendo las cosas de que todos recurren a Dios. A Dios déjenlo tranquilo, que es de todos, no es de ninguno en particular. Y, por lo tanto, Dios no tiene partido”, sentenció.
Castillo advirtió contra decisiones apresuradas, recordando que la Iglesia no proporcionará nombres ni candidatos. “Rechacen eso de que por ser católico, entonces este debe ser. Si es buena persona, si es inteligente, si es que tiene un buen programa y si es que ha demostrado que así lo puede hacer, vale la pena, correcto.”
La declaración del cardenal Castillo llega en un momento de creciente polarización política en Perú, donde la influencia de la Iglesia en la opinión pública es significativa. Su firme posicionamiento busca preservar la independencia de la institución religiosa y evitar su politización.
El mensaje es claro: la fe es un asunto personal y universal, no una herramienta para obtener votos. Y la conciencia, al final, es el único árbitro válido.
La Iglesia Católica no busca alianzas políticas, sino fomentar la reflexión ética en la sociedad peruana. Un llamado a la responsabilidad individual, en un contexto político cada vez más complejo.
La postura del cardenal Castillo plantea un desafío a los políticos que buscan capitalizar la fe católica para obtener réditos electorales. El futuro político del país no depende de la bendición de ningún líder religioso, sino de las decisiones informadas de sus ciudadanos.
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