Bustinduy, alarma por la venta masiva de viviendas y exige el apoyo al alquiler
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha lanzado una dura crítica al modelo inmobiliario del PP, acusándolo de convertir a las familias en 'fichas en un casino financiero'. La medida del decreto ley que prorroga dos años los contratos de alquiler se encuentra ahora en una encrucijada, amenazado por la incertidumbre tras las operaciones de compraventa de inmuebles por parte de fondos de inversión.

La amenaza a millones de inquilinos
La visita del ministro a Madrid, donde escuchó las preocupaciones de vecinos afectados por la finalización de sus contratos tras la venta de sus viviendas, revela la gravedad de la situación. Se estima que millones de personas dependen de esta medida para evitar el desahucio y la precariedad en el mercado del alquiler.
Bustinduy ha insistido en que el derecho a la vivienda debe ser una prioridad en las políticas públicas, un argumento que busca fortalecer el apoyo parlamentario. La prórroga extraordinaria, ya vigente gracias a la presión vecinal, se ve ahora en juego ante la votación prevista mañana en el Congreso.
El ministro, en un intento por asegurar el respaldo de los partidos, ha manifestado una ‘posible’ y ‘viable’ negociación con Junts, aunque ha reiterado su necesidad de un apoyo transversal. La apuesta es clara: conseguir la convalidación del decreto ley para proteger a los inquilinos y frenar la especulación inmobiliaria. Pero hay un detalle: la maniobra política se ve complicada por la falta de apoyos sólidos.
“La cifra habla por sí sola: cada vivienda vendida a un fondo es una familia más en riesgo,” afirmó Bustinduy, subrayando la urgencia de la situación. La estrategia del gobierno se centra ahora en convencer a los grupos no mayoritarios de que la estabilidad en el mercado del alquiler es fundamental para el bienestar social. La batalla en el Congreso promete ser encendida, y el futuro de los inquilinos pende de un hilo.