Boric se despide con aplausos y promesas de un futuro 'limpio'
Santiago de Chile – Miles de partidarios de Gabriel Boric se congregaron este sábado frente a La Moneda para un adiós emotivo al presidente saliente, quien cederá el poder a José Antonio Kast el próximo miércoles 11 de marzo. La multitud, estimada en unos 4.000 asistentes, respondió con vítores y cánticos al mandatario en un escenario ubicado a los pies del palacio presidencial.
Un discurso de reivindicación y un relevo de poder tenso
El evento, organizado por el colectivo 'Unidos por Boric', incluyó actuaciones musicales y discursos de apoyo. Boric, visiblemente afectado por la acogida, agradeció el cariño expresado en redes sociales y reiteró su compromiso con las promesas de su campaña.
“Me voy con la frente en alto y las manos limpias”, afirmó el presidente, quien destacó la reforma de pensiones, el pago de la deuda histórica a los profesores y el plan de búsqueda de personas desaparecidas como logros de su gobierno. La transición de poder será breve, apenas unos 22 minutos en una reunión tensa con el equipo de Kast, centrada en el proyecto del cable submarino de fibra óptica de China Mobile.
El relevo de poder se produce tras un mandato marcado por polarización y desafíos económicos. La reforma de pensiones, pilar central de su agenda, generó fuertes críticas y debate en la sociedad chilena. La cifra habla por sí sola: según el Ministerio del Trabajo, la reforma podría aumentar las pensiones de jubilación en un 10% para los trabajadores con menos de 30 años de cotización.
La reunión entre el equipo de Boric y el de Kast, con apenas 22 minutos de duración, refleja la profunda división que atraviesa Chile tras las últimas elecciones. La apuesta de Kast por una política económica más liberal contrasta con el enfoque progresista de Boric. El futuro del país pende de un hilo.
La despedida de Boric no es solo un adiós a un gobierno, sino también un punto de inflexión en la historia reciente de Chile. Su mandato, aunque controvertido, dejó una huella imborrable en el debate político y social.