Bloqueos en neiva-girardot paralizan semana santa: viajeros enfrentan caos y accidentes
Comunidades indígenas del Tolima interrumpen la vía Neiva-Girardot, un eje vital para la movilidad durante la Semana Santa, exigiendo el cumplimiento de acuerdos sobre tierras y resguardos. La protesta, que comenzó el 24 de marzo, se intensificó el domingo 29 con bloqueos totales, generando graves retrasos y una oleada de accidentes en la región.

Interrupción en la ruta principal ante la falta de diálogo
La Agencia Nacional de Tierras (ANT) se enfrenta a la presión de las comunidades indígenas, quienes denuncian la falta de respuesta a sus demandas. Hasta el momento, las autoridades no han logrado establecer un canal de diálogo efectivo, lo que ha escalado la tensión en la zona. Los bloqueos, que se realizan en el sector de Balsillas, municipio de Natagaima, han provocado acumulación de viajeros y un impacto significativo en los planes de Semana Santa de miles de colombianos.
El director Operativo de Tránsito del Tolima, Miguel Bermúdez, instó a los viajeros a reprogramar sus desplazamientos y a consultar el estado de la vía, anticipando congestión vehicular prolongada. La situación se complica aún más con una serie de accidentes de tránsito que afectaron la carretera Bogotá-Girardot, exacerbando el problema.
Durante la jornada del domingo se registraron tres siniestros en la vía que conecta Bogotá con Girardot: uno en Subia (Cundinamarca) por atropello, otro en la variante de Girardot con la misma causa y un tercero en Fusagasugá. Estos incidentes, que restringieron el paso a un solo carril, sumaron más retrasos a un escenario ya complicado.
El Ministerio de Transporte había previsto un flujo vehicular masivo para la Semana Santa, con más de 15 millones de desplazamientos a nivel nacional y una movilización estimada de 10 millones de personas por carretera. Ante esta situación, se había implementado una serie de medidas preventivas, incluyendo la restricción de vehículos de carga pesada en las rutas principales.
La gobernación de Cundinamarca anticipaba la llegada de más de 330.000 visitantes, pero la protesta indígena y los accidentes ponen a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades. El Gobierno nacional insiste en la importancia de extremar precauciones y acatar las normas de tránsito para evitar un repunte en la mortalidad vial, que en 2025 alcanzó los 246 fallecidos durante la Semana Mayor. La cifra habla por sí sola.
La falta de diálogo con las comunidades indígenas y la persistencia de los bloqueos auguran una jornada de movilidad complicada. La expectativa es que la situación se prolongue hasta la tarde del Domingo de Ramos, dejando a miles de viajeros varados y generando un debate sobre la gestión de conflictos territoriales y la garantía de derechos indígenas.