Banco interamericano de desarrollo: centroamérica y caribe enfrentan desafíos fiscales y naturales

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lanzó su informe macroeconómico 2026, que destaca los desafíos de sostenibilidad presupuestaria en Centroamérica y el Caribe. Los países de la región registraron en 2025 un escenario fiscal influenciado por el comportamiento de los ingresos públicos y el impacto de fenómenos naturales.

Panamá, un caso de éxito

Según el BID, Panamá logró fortalecer su recaudación tributaria lo que mejoró su posición fiscal durante el año. La mayoría de los países con saldos positivos en sus cuentas públicas alcanzaron ese avance gracias a mayores ingresos fiscales, destacándose el caso de Panamá.

En cambio, Haití presentó una disminución de ingresos que no pudo ser compensada, lo que derivó en un aumento de su déficit fiscal.

El gasto público: entre la estabilidad y la flexibilidad

El gasto público: entre la estabilidad y la flexibilidad

La composición del gasto público mostró escasas variaciones en 2025, predominando el gasto corriente. Elementos como salarios, transferencias y pagos de intereses limitaron la flexibilidad presupuestaria de la mayoría de las naciones.

En Barbados, México y Panamá, la contención del gasto se enfocó principalmente en la inversión pública, mientras que en Belice y Guatemala se detectó un aumento en el gasto de capital.

Desafíos naturales y sostenibilidad fiscal

El informe describe que el espacio fiscal disponible suele destinarse a aumentar el gasto corriente durante periodos de bonanza, mientras que los procesos de consolidación tienden a afectar la inversión pública. Solo El Salvador consiguió reducir de manera relevante el gasto corriente, un fenómeno poco habitual en la región.

Para el mediano plazo, el BID llama la atención sobre el riesgo que representan los desastres naturales para la estabilidad fiscal en Centroamérica y el Caribe. Los daños causados por tormentas graves terminan siendo aproximadamente un 18% más altos tres años después del evento, en comparación con la tendencia previa.

El caso de Jamaica ilustra este impacto. El país caribeño enfrentó en 2025 un huracán de categoría 5, mientras todavía intentaba recuperarse de una tormenta de categoría 4 sufrida un año antes. Los daños totales por estos eventos equivalieron al 41% del Producto Interno Bruto (PIB) de Jamaica, sin embargo, el ratio deuda/PIB se mantuvo cercano al 60% gracias a más de una década de reformas institucionales y una estrategia de financiamiento diversificada.

El BID concluye que las reformas fiscales sostenidas, junto con instrumentos de financiamiento de riesgos preestablecidos y diversificados, pueden ayudar a los países de Centroamérica y el Caribe a absorber el impacto de desastres naturales sin comprometer la sostenibilidad de la deuda.